Según un informe de la empresa Fidelitas, los cheques rechazados subieron un 6,6% mensual en junio y se estabilizaron en torno a las 80.000 unidades, mientras la mora empresarial continúa elevada y el crédito permanece restringido.
Buenos Aires, 16 agosto (NA) – Durante el mes de junio de 2026, los cheques rechazados en Argentina aumentaron un 6,6% respecto del mes anterior, según un informe de Fidelitas, empresa argentina especializada en información crediticia y monitoreo de contrapartes.
El informe indica que los cheques rechazados se estabilizaron en torno a las 80.000 unidades mensuales, un volumen que refleja la persistencia de problemas de liquidez que afectan especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, la mora de las empresas sigue en niveles altos y el crédito no recupera dinamismo para acompañar la actividad productiva.
En contraste, el Score Económico y Riesgo Fidelitas (SERF) registró en junio una mejora del 2,7%, impulsado por variables financieras como la desaceleración de la inflación, la menor presión sobre el riesgo país y la reducción del 4,9% en la cantidad de deudores en mora tras el máximo histórico de mayo.
Félix El Idd, CEO de Fidelitas, afirmó: «La mejora del SERF muestra que algunas variables macroeconómicas comienzan a ordenarse, pero la economía real todavía transita un escenario muy exigente. Los cheques rechazados siguen en niveles récord, la mora empresarial continúa elevada y el crédito permanece restringido. Hasta que esas variables no comiencen a normalizarse, será difícil hablar de una recuperación sostenida de la actividad».
El informe señala que la cadena de pagos sigue siendo un indicador clave de la situación económica. El incremento de los cheques rechazados refleja las dificultades de las empresas para sostener su capital de trabajo en un contexto de tasas de interés elevadas, escasa liquidez y un mercado crediticio que no logra expandirse.
En cuanto a la morosidad, el número de deudores bajó respecto del pico de mayo, pero desde Fidelitas consideran que es prematuro interpretar este movimiento como un cambio de tendencia. Familias y empresas continúan operando bajo un elevado costo financiero, y el amplio spread entre tasas activas y pasivas dificulta el desarrollo de un mercado de crédito más profundo y accesible.
El SERF se mantiene en la categoría de «Señales Mixtas», 0,6 puntos por encima del umbral de «Riesgo Elevado». Esto refleja una economía a dos velocidades: el frente financiero exhibe mayor estabilidad, mientras la actividad productiva, el consumo y el crédito muestran señales de debilidad.
Para el segundo semestre, Fidelitas sostiene que la evolución de la mora será clave para consolidar la recuperación del sistema financiero. Una reducción sostenida permitiría liberar recursos inmovilizados por riesgo crediticio, favorecer una baja gradual de las tasas de interés y reactivar el financiamiento. Hasta que ello ocurra, la fortaleza de la cadena de pagos seguirá siendo uno de los principales desafíos para la economía argentina.
