El Ministerio de Economía oficializó este jueves la convocatoria a licitación pública nacional e internacional para la concesión por 50 años de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, que abarcan 7.594 kilómetros de vías en 16 provincias.
El Gobierno autorizó el llamado a licitación para la concesión de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, mediante la Resolución 1350/2026 del Ministerio de Economía, publicada este jueves en el Boletín Oficial. La medida había sido anunciada previamente por el ministro de Economía, Luis Caputo.
La licitación será de carácter nacional e internacional y contempla la concesión por 50 años de las tres líneas, que comprenden 7.594 kilómetros de vías operativas distribuidas en 16 provincias, con conexión a los principales puertos del país y a Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay. El proceso se realizará bajo un régimen de acceso abierto, y quienes inviertan al menos 200 millones de dólares en la renovación de vías podrán acceder al RIGI.
El ministro Caputo declaró que la privatización generará que la empresa sea “puesta en valor” y sostuvo que, durante décadas, el Estado mantuvo un sistema que “se deterioraba año tras año pese al gasto creciente de los contribuyentes”. Asimismo, afirmó: “Desde 1970 la producción agropecuaria, principal demandante del servicio, se multiplicó por seis y, sin embargo, el Belgrano Cargas transporta hoy menos carga que entonces. Esta es la prueba de que el problema del sistema no fue la falta de demanda, sino la ausencia de incentivos correctos y de actores con la capacidad de administrarlo correctamente”.
Agregó: “Por eso, nuestro modelo corre al Estado de un rol en el que falló. El sector privado es quien puede poner el capital, la experiencia y asumir el riesgo que el Estado no logró sostener. Esta licitación busca precisamente eso: encontrar a quienes estén dispuestos a invertir para transformar un sistema roto en un motor de competitividad para las exportaciones argentinas”.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, se refirió a la medida y señaló: “Este puede ser uno de los cambios más trascendentales de la presidencia de Javier Milei. Felicitaciones a Caputo y todo el equipo de transporte por este paso gigantesco”.
El proceso de licitación incluye una cláusula que impide participar a empresas controladas por Estados extranjeros, criterio aplicado también en los concursos de la Hidrovía y del proyecto AMBA I. La adjudicación no se definirá por el mayor pago al Estado, sino por una fórmula que combina el peaje máximo que los oferentes pretenden cobrar y las inversiones que se comprometan a realizar; de esta forma, tendrá ventaja quien ofrezca cobrar menos e invertir más.
