Tras un primer semestre de caídas, el oro y la plata registran en agosto un repunte impulsado por el plan de recompras del Tesoro estadounidense y la debilidad del dólar.
El sector de los metales preciosos registró en agosto una de las operaciones más activas del mes, revirtiendo parte de las pérdidas acumuladas en el primer semestre. La plata mostró un avance más acelerado que el oro, según datos de mercado.
Cotizaciones del oro
El oro marcó un máximo histórico de u$s5.598 la onza el 28 de enero. Posteriormente, una corrección lo llevó hasta los u$s3.942 a finales de junio, una caída de aproximadamente el 30% desde ese pico. Desde ese mínimo, el metal registró un rebote que se aceleró en agosto. Actualmente cotiza en torno a los u$s4.466. En lo que va del mes, el oro subió un 11% y acumula un avance del 3,6% en el año.
Comportamiento de la plata
La plata marcó un máximo histórico de u$s121,65 la onza el 29 de enero y cayó cerca de un 55% hasta tocar un piso de u$s54,7 a mediados de julio. Desde entonces rebotó alrededor de un 20%, con la mayor parte del movimiento ocurriendo en agosto. En lo que va del mes, la plata suma un 16,5%, aunque todavía pierde más de un 7% en el acumulado del año.
Contexto del Tesoro estadounidense
El repunte de los metales preciosos se intensificó tras el anuncio del Tesoro de Estados Unidos de duplicar el tamaño de sus recompras de deuda a largo plazo (entre 10 y 30 años) a partir del 9 de septiembre, alcanzando al menos u$s4.000 millones por operación. El anuncio se conoció horas antes de que se confirmara que la deuda nacional superó por primera vez los u$s40 billones, casi dos años antes de lo previsto por la Oficina Presupuestaria del Congreso.
Los rendimientos a 30 años, que habían alcanzado máximos de 2007, se replegaron ante el plan del Tesoro, generando una baja del dólar y renovando el debate sobre el debilitamiento estructural de la moneda por la acumulación de deuda.
La debilidad en las ventas minoristas y el empleo en Estados Unidos, junto con una inflación moderada, redujo las expectativas de una subida de tasas en septiembre: según la herramienta CME FedWatch, la probabilidad pasó de superar el 50% a ubicarse cerca del 33%.
Con tasas en baja, el oro y la plata ganan atractivo frente a otros activos, impulsados además por las compras de bancos centrales y fondos cotizados reportadas por el Consejo Mundial del Oro.
