El conflicto docente en Tierra del Fuego se extendió por 31 días, con el paro por tiempo indeterminado del SUTEF y el apoyo de ATE Nacional, en un contexto de despidos en la industria electrónica provincial.
El paro por tiempo indeterminado del Sindicato Unificado de las Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) cumplió este martes 31 días de duración, sin que se registren avances hacia un acuerdo con el Gobierno provincial. La medida de fuerza, que comenzó a principios de agosto, se convirtió en la más extensa de la última década en la provincia.
Esta semana, la conducción nacional de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) se sumó a la protesta. El miércoles, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), integrado por ATE, UOM, Aceiteros, Aeronáuticos, Conadu, Conadu Histórica y otras organizaciones, se movilizó en Ushuaia hasta la Legislatura provincial en respaldo al SUTEF. La comitiva fue encabezada por el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, quien se reunió con el titular de SUTEF, Horacio Catena.
Aguiar sostuvo que el sector llegó a la isla para respaldar una huelga que, a su entender, es un ejemplo a nivel nacional. Adelantó la intención de avanzar hacia un paro general con el objetivo de lograr un salario mínimo de 3 millones de pesos y expresó su confianza en que la huelga fueguina se resolverá a favor de la docencia.
La secretaria adjunta de SUTEF en Río Grande, Soledad Rottaris, detalló en una entrevista radial que la última oferta salarial del Gobierno equivale a 59.000 pesos en cuatro meses de aumento, con 44.000 pesos en sumas no remunerativas que no alcanzan a los jubilados. Según explicó, la propuesta fue rechazada en 201 de las 202 instituciones educativas donde se debatió. Rottaris reconoció que sostener una medida de fuerza tan extensa es difícil para trabajadores con salarios deteriorados y sintetizó el reclamo: “tenemos que poder vivir, no sobrevivir”.
El gobernador Gustavo Melella pidió en el arranque de la semana que se destrabe el conflicto y remarcó su deseo de que los chicos vuelvan a las aulas mientras la discusión salarial continúa por otras vías. Sostuvo que el Estado provincial destina a salarios los recursos disponibles y solicitó a la conducción sindical evaluar la situación para encontrar una salida.
El reclamo docente se desarrolla en paralelo a una crisis en la industria electrónica fueguina. Según datos del Instituto Provincial de Análisis e Investigación Estadística y Censos (IPIEC), la ocupación industrial cayó 32,5% interanual hacia junio, con una pérdida de más de 3.100 puestos de trabajo respecto de igual mes de 2025; en el rubro electrónico la caída interanual llegó al 35,7%.
A comienzos de agosto, el Grupo Mirgor despidió a unos 300 trabajadores, entre ellos 28 delegados gremiales de la UOM, en sus plantas de Río Grande, en medio de un conflicto por paros y reclamos internos. El Ministerio de Trabajo provincial dispuso la conciliación obligatoria. Días antes, la firma BGH había desvinculado a 24 operarios de su planta fueguina. Sobre el cierre de agosto, la empresa textil Sueño Fueguino quedó en riesgo de nuevos despidos, luego de que el Gobierno bloqueara la continuidad de un amparo que sostenía su funcionamiento bajo el régimen de promoción industrial.
En Santa Cruz, la Asociación Docentes (ADOSAC) sostiene que el Gobierno provincial incumple compromisos asumidos en la última reunión paritaria. El gremio reclama la devolución total de los descuentos salariales aplicados por días de paro correspondientes a noviembre y diciembre de 2025 y a los primeros cuatro meses de este año, y presentó notas formales ante los ministerios de Economía y de Trabajo provinciales pidiendo que se acredite lo adeudado antes o junto con los haberes de agosto. El sindicato advirtió que, de no cumplirse ese plazo, avanzará con una retención de servicios, aunque no fijó fecha ni duración. El secretario general de ADOSAC Río Gallegos, Juan Manuel Valentín, declaró: “Que empiecen primero por cumplir y después veremos si hay que hacer o no hay que hacer paro”.
En Río Negro, un congreso extraordinario de la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UNTER) en Villa Regina, de más de 16 horas de debate, resolvió convocar a un paro de 48 horas condicionado a que el Gobierno llame a paritarias una vez conocido el índice de inflación de agosto, que el INDEC dará a conocer el jueves 10 de septiembre. La secretaria general del gremio, Laura Ortiz, señaló que “la propuesta oficial debe garantizar un salario inicial docente de 2.000.000 de pesos”. De no convocarse a paritarias en esos términos, la medida de fuerza se haría efectiva hacia mediados de septiembre, con movilizaciones regionales. El congreso también resolvió respaldar a cuatro docentes del Instituto de Formación Docente de Regina que atraviesan sumarios y pedir la declaración de inconstitucionalidad de una reforma al estatuto docente impulsada sin consulta al sindicato.
