El presidente Javier Milei anunció el 3 de septiembre una serie de medidas vinculadas a la soberanía de las Islas Malvinas, que incluyen sanciones a empresas que operen sin autorización argentina y un aumento del presupuesto de Defensa. La normativa citada por el Gobierno data de 2011 y 2013.
El presidente Javier Milei anunció el 3 de septiembre un paquete de medidas vinculadas a la disputa de soberanía por las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Entre las disposiciones se incluyen sanciones a empresas que realicen actividades de exploración o explotación de recursos naturales sin autorización argentina, mecanismos de coordinación entre organismos nacionales y un incremento del presupuesto para Defensa.
El decreto 868/2026, firmado por el Poder Ejecutivo, invoca las leyes 26.659 y 26.915. La primera, sancionada el 16 de marzo de 2011, estableció condiciones para la exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina y prohibió que empresas que actuaran sin autorización argentina en el área de Malvinas mantuvieran relaciones económicas con el Estado. La segunda, sancionada en noviembre de 2013, incorporó penas de prisión de cinco a diez años para exploración no autorizada y de diez a quince años para actividades de extracción, además de multas, decomisos e inhabilitaciones.
En su discurso, Milei sostuvo que los habitantes de las islas son una “población implantada en un territorio usurpado” y que, por lo tanto, no tienen derecho legítimo a la autodeterminación. Esa posición coincide con la postura histórica argentina, basada en la Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que reconoce la disputa de soberanía e insta a negociar teniendo en cuenta los intereses de los isleños.
El mandatario también se refirió a la visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien al ser consultado sobre el tema declaró que revisa todas las posiciones y que esta era “una de muchas”. Milei interpretó esa frase como un apoyo a la posición argentina, aunque el gobierno estadounidense no ha anunciado un cambio en su política tradicional sobre la disputa.
Durante casi tres años de gestión, el gobierno argentino realizó declaraciones multilaterales favorables a la reanudación del diálogo, protestas diplomáticas y contactos con funcionarios británicos. El propio gobierno contabiliza 18 resoluciones o declaraciones internacionales de apoyo y más de 60 propuestas formales. Sin embargo, el Reino Unido ha reiterado en múltiples ocasiones que su soberanía sobre las islas es innegociable y que no aceptará negociar sin la conformidad de los isleños.
En febrero de 2024, la entonces canciller Diana Mondino se reunió con su par británico David Cameron; ambas partes constataron su desacuerdo. En septiembre de 2024, Mondino y el canciller David Lammy acordaron avanzar en cuestiones humanitarias, de conectividad y conservación pesquera bajo la fórmula de salvaguarda de soberanía. En junio de 2025, el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas volvió a solicitar que Argentina y el Reino Unido reanudaran las negociaciones.
En cuanto a los antecedentes de Milei sobre el tema, el 2 de abril de 2025 afirmó: “Anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros”. En una entrevista con la BBC en mayo de 2024, al ser consultado por la visita de Cameron a las islas, respondió que ese territorio “hoy está en manos del Reino Unido. O sea, tiene todo el derecho de hacerlo”. En esa misma entrevista, Milei expresó su admiración por la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, a quien ubicó junto a Ronald Reagan y Winston Churchill entre las figuras que admiraba.
El gobierno británico ha afirmado durante la gestión de Milei que no tiene dudas sobre su soberanía y que no negociará sin el acuerdo de los isleños. En junio de 2026, reiteró oficialmente ante la Organización de los Estados Americanos que no puede existir negociación alguna sin la participación de los habitantes de las islas.
