El dueño de la cervecería Holy y del Z Hotel Boutique fue encontrado sin vida el viernes al mediodía; la investigación apunta a su exsuegro, Ángel Ramón Salazar.
Alfredo Matías Wiebel Giampaoli, de 48 años, fue encontrado sin vida el viernes al mediodía en un inmueble ubicado en la intersección de República Argentina y Pancho Ramírez, en Puerto Iguazú, Misiones. Según informó la Policía, la muerte se produjo por un disparo y el principal acusado es su exsuegro, Ángel Ramón Salazar, de 82 años.
Wiebel era un reconocido empresario de la zona. Junto a su hermano era propietario de la franquicia Holy, dedicada a la elaboración de cerveza artesanal y con restaurantes en distintos puntos de la provincia. En su página web, la marca se presenta: «Holy significa ‘sagrado’. Sagrado es nuestro método de elaboración. Es el espíritu de nuestra marca. Es la fauna que nos identifica. Es la pasión y el profesionalismo con el que hacemos nuestras cervezas. Bienvenidos».
Además, era dueño del Z Hotel Boutique Iguazú, un alojamiento turístico en Puerto Iguazú. El sitio del hotel indica: «Ofrecemos una amplia variedad de opciones para satisfacer las necesidades de todos nuestros visitantes, ya sea que prefieran la comodidad de un apartamento o el encanto de una habitación boutique».
Wiebel también se desempeñaba como piloto de carreras. Participó en el Turismo Carretera (TC) 4000 de Misiones y en el Procar 4000. La comisión directiva de esta última categoría expresó en redes sociales: «Hasta siempre Alfredo. En este momento de profunda tristeza la familia del Procar 4000 y todos los que componemos este grupo de trabajo, enviamos nuestras más sinceras condolencias y más sentido pésame a la familia Wiebel por el fallecimiento de Alfredo».
El periodista deportivo local Ernesto Emilio «Lumpy» Silvester publicó en Facebook: «Todos los que hicimos y pasamos por el Iguazú Competición hoy estamos de duelo… se fue Alfredo Wiebel, el alma mater del equipo. Se fue Alfredo, se fue el hermano, el papá, el piloto, el gordo, el amigo. Eras todo eso y a la vez eras único. Tanto dentro como fuera de la pista». Y agregó: «Se fue el ‘amiguito’, como solías decirnos, y ya se extraña eso. Tenías un corazón enorme, y una solidaridad silenciosa. Solo vos y un puñado de gente saben a cuantas personas ayudaste, a cuantos deportistas les diste una mano… siempre en silencio, sin que se sepa. No te interesaba la foto, sino que los deportistas avancen. Podías ir a cualquier lugar, pero amabas tu Iguazú y por eso el día que tuviste tu equipo lo nombraste Iguazú Competición. Fuiste una gran persona y por eso siempre te llevaremos en el corazón… hasta siempre amiguito!!!».
Según la reconstrucción de los hechos, horas antes de su muerte Wiebel mantuvo una discusión con Salazar. El empresario se había separado de la hija de Salazar, con quien tuvo dos hijos, hacía algo más de seis meses y había iniciado una nueva relación en Iguazú, según relataron a LA NACION personas que conocieron a la víctima.
La Policía inició la investigación de inmediato y halló al presunto asesino en una clínica. Hasta el momento no se encontró el arma homicida.
