La astróloga Ludovica Squirru presentó su libro Horóscopo Chino 2027: Cabra de Fuego, en el que anticipa un año marcado por fenómenos climáticos, conflictos internacionales y transformaciones sociales.
La astróloga Ludovica Squirru Dari presentó su libro Horóscopo Chino 2027: Cabra de Fuego (Ediciones B), disponible en librerías desde el 1° de octubre. En una entrevista con Clarín, Squirru describió el año 2027 como una continuación del proceso iniciado en 2026 con el Caballo de Fuego, y señaló que estará marcado por los vaivenes del clima y el orden mundial.
Consultada sobre el impacto en Argentina, Squirru afirmó que el país deberá prepararse para un año atravesado por cambios climáticos. «Va a depender mucho de cada uno de nosotros, de cómo nos preparemos. Esto es como un viaje interno», sostuvo.
Uno de los ejes de su análisis para 2027 es el clima. La astróloga relacionó la continuidad entre el Caballo y la Cabra de Fuego con una intensificación de fenómenos que, desde su perspectiva, ya comenzaron a manifestarse. «El Caballo y la Cabra son aliados, socios y compinches. Como este año, el planeta está perdiéndose por grandes, tremendos incendios e inundaciones. El elemento Fuego está muy exacerbado en todos lados», aseguró.
Squirru, que reside en Traslasierra y se declara comprometida con la provincia de Córdoba y el país, mencionó que los vaivenes climáticos y las lluvias intensas constituyen un eje de preocupación, con foco en el campo argentino. Hizo referencia a las precipitaciones del «Gran Niño». En ese sentido, dijo que «puede haber un beneficio económico para la Argentina, para exportar, pero hay que ver si están dadas las condiciones». Además, mencionó el agua como uno de los grandes temas geopolíticos del período: desde su perspectiva, los recursos hídricos tendrán cada vez mayor valor estratégico, y expresó su preocupación por la contaminación.
En cuanto al escenario internacional, Squirru sostuvo que 2027 estará marcado por la continuidad de conflictos que ya atraviesan al mundo. «La Cabra continúa el proceso del Caballo de Fuego, ya que está absolutamente encadenado un signo con el otro», declaró. Según la astróloga, ese proceso incluye transformaciones políticas, conflictos y movimientos de población. Entre sus principales preocupaciones mencionó la guerra entre Rusia y Ucrania.
También se refirió al impacto de estos cambios sobre las personas, lamentó el malestar social y señaló el aislamiento como mecanismo de defensa para «no conectarse por miedo, por todas las cosas que nos pasan», en un mundo atravesado por la velocidad y la tecnología. «Es que no hay escuela de vida humanista», dijo. A su entender, la ausencia de espacios de orientación deja a muchos jóvenes más vulnerables. La inteligencia artificial y las redes sociales, para ella, forman parte de ese panorama.
Frente a este escenario, la idea que cruza su lectura del año de la Cabra de Fuego 2027 es la necesidad de recuperar los vínculos. «Hay que reforzar lo familiar, lo afectivo, el juego, lo lúdico y reunirse con gente», recomendó. «Hay un interés para unirnos como país, para girar para el mismo lado», concluyó.
