La senadora Patricia Bullrich participó este jueves en el Coloquio de IDEA en Mar del Plata, donde planteó la necesidad de consensos amplios y cuestionó la apertura económica indiscriminada. Sus declaraciones se produjeron mientras el presidente Javier Milei realizaba una visita oficial a París.
La senadora Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores del oficialismo, participó este jueves en el Coloquio de IDEA en Mar del Plata, donde expuso una serie de planteos que difieren de algunos lineamientos del Gobierno nacional. Sus declaraciones se produjeron en simultáneo con la visita oficial del presidente Javier Milei a París, en el marco de la Semana Argentina.
Durante su intervención ante empresarios y ejecutivos, Bullrich sostuvo la necesidad de una convocatoria que exceda los límites del espacio libertario e incluya consensos amplios para dar sustentabilidad a la transformación. Asimismo, cuestionó la apertura indiscriminada y consideró necesaria cierta intervención y protección del Estado para permitir la reconversión de las pequeñas y medianas empresas, con el fin de dotarlas de competitividad internacional y que sean proveedoras de los sectores más exitosos del modelo actual.
La senadora también reivindicó su adhesión al rumbo general del programa libertario. Al ser consultada sobre una posible candidatura, respondió: «Lo importante es que siga la idea. Yo no sé dónde voy a estar en el próximo escenario electoral». No mencionó explícitamente que el candidato natural para la elección presidencial del año próximo sea Milei, sino que reiteró que lo importante es la continuidad del modelo.
En la Casa Rosada, según fuentes del círculo cercano al poder, la orden de Milei es no contestarle a Bullrich. «A Patricia no hay que contestarle. No le subamos el precio. Ella busca una excusa para irse si se le presenta la ocasión o para que la echemos. No se la demos», habría sido la decisión adoptada, según las fuentes.
La consultora de opinión pública Shila Vilker afirmó que «Bullrich se muestra sensible con el clima social. Empieza a haber una demanda de cierta intervención del Estado y de menor aperturismo o desregulación ilimitada. Son menos los fanáticos que están dispuestos a ponerse la remera libertaria». Los trabajos cualitativos realizados por Trespuntozero expusieron que, más allá del núcleo duro de votantes de Milei, hay un colectivo importante de desencantados del modelo.
Según Vilker, «sus apoyos no son idénticos. Y así como Milei no les habla a los mismos que les habla Bullrich, ella también busca hablarles a otros a los que Milei no llega o se le fueron. Si siguen juntos, se potencian, pero Patricia construye por contraste».
En el Coloquio, la mayoría de los asistentes celebró y aplaudió cuando Bullrich planteó la necesidad de alcanzar acuerdos sobre los grandes temas del país. El día anterior, en su participación remota desde París, el Presidente había reiterado descalificaciones contra opositores políticos y periodistas.
Mientras tanto, en París, el jefe de Gabinete Diego Santilli intenta cerrar un acuerdo con gobernadores para avanzar en la reforma política-electoral, específicamente en la eliminación o suspensión de las PASO. Hasta el momento, solo un par de mandatarios provinciales de provincias pequeñas comprometieron su apoyo. «Vamos bien», contestó Santilli sobre la evolución de sus gestiones, aunque eludió precisar cuántos apoyos tenía cerrados.
Al menos tres encuestas cerradas o en proceso de cierre en estos días muestran que la imagen del Presidente ha dejado de caer o muestra una leve recuperación, aunque el piso está cerca de los mínimos alcanzados desde que asumió. El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, difundido el lunes pasado, mostró una caída después de un repunte en agosto.
El consultor Pablo Knopoff afirmó: «Al Gobierno le empezó a sobrar tiempo y a mucha gente ya no le queda mucho más para darle». Según expertos en opinión pública y economistas, para el Gobierno tal vez lo mejor sería que las elecciones fueran ahora, con la oposición fragmentada.
