Un repaso por afirmaciones difundidas durante siglos sobre la llegada de Cristóbal Colón a América, desde la fecha exacta hasta los nombres de las naves, la autoría del avistamiento y el destino de la recompensa.
El relato tradicional sobre la llegada de Cristóbal Colón a América contiene una serie de afirmaciones que, según diversas investigaciones históricas, no se ajustan a los hechos documentados. A continuación, se enumeran algunas de las principales.
El supuesto descubrimiento
El continente americano estaba habitado por millones de personas con culturas desarrolladas antes de 1492. La noción de «descubrimiento» se aplica a territorios deshabitados, no a regiones con civilizaciones establecidas. Además, Colón murió en 1506 creyendo que había llegado a Asia.
La fecha de llegada
En 1492 regía el calendario juliano, no el gregoriano, que fue introducido en 1582 por el papa Gregorio XIII y eliminó diez días. Por lo tanto, la llegada a tierras americanas ocurrió el 20 o 21 de octubre según el cómputo actual, y no el 12 de octubre.
Las naves
La expedición no estuvo compuesta por tres carabelas, sino por dos carabelas y una nao. Las nao tenían castillo de proa, las carabelas no. Los nombres reales de dos de las naves eran Santa Clara (conocida como La Niña) y María Galante (conocida como Santa María). El nombre de la tercera, tradicionalmente llamada La Pinta, no se conoce con certeza; las naves eran bendecidas y botadas con nombres de santas.
La redondez de la Tierra
La idea de que Colón pretendía demostrar que la Tierra era redonda carece de fundamento. Matemáticos griegos ya habían establecido la esfericidad del planeta 1.200 años antes. Claudio Ptolomeo, en el siglo II, escribió el Almagesto, tratado que describía la esfericidad terrestre, conocimiento difundido entre los científicos europeos de la época.
El avistamiento y la recompensa
Los Reyes Católicos habían prometido 10.000 maravedíes al primero que avistara tierra. El marinero que la vio fue Juan Rodríguez Bermejo, natural de Lepe (Huelva), conocido tradicionalmente como Rodrigo de Triana. Colón argumentó haber visto luces la noche anterior y se quedó con la recompensa. Rodríguez Bermejo renegó de la fe católica y se dedicó a la piratería en África.
La sífilis
Análisis de carbono y ADN indican que la sífilis ya existía en Europa antes de la expedición colombina, por lo que no fue introducida desde América.
Habilidades náuticas
Colón tenía conocimientos de vientos y corrientes marinas, pero calculaba mal las distancias y su concepción de la Tierra era errónea.
La tripulación
No todos los navegantes eran presos. Según «La nueva lista documentada de los tripulantes de Colón», disponible en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, solo cuatro hombres de la tripulación eran reos.
Otros europeos en América
Unos 500 años antes, un grupo de vikingos comandados por Leif Ericson había llegado a costas de Norteamérica.
Financiamiento del viaje
Los Reyes Católicos no vendieron sus ropas para costear la expedición. El gasto fue cubierto por Luis de Santángel, los hermanos Pinzón y vecinos de Palos de la Frontera, quienes tenían pendiente una multa por contrabando.
Sacerdotes a bordo
En el primer viaje no hubo sacerdotes ni frailes debido a los peligros. En el segundo viaje viajaron cinco: el benedictino Padre Buil, el jerónimo Padre Ramón Pane y tres franciscanos.
El trato a los marineros
La Santa María encalló en corales al norte de La Española (haití) la Nochebuena de 1492. Colón regresó a España en La Niña y abandonó a 40 marineros en un asentamiento. Al regresar un año después, todos habían muerto.
Gobernación y arresto
Como gobernador de La Española, Colón ejecutaba personas y sometía a los pueblos originarios a trabajos forzados y torturas. En agosto de 1500, un comisionado real lo arrestó y lo llevó a España encadenado.
La muerte de Colón
Colón murió en 1506 a los 54 años, en una residencia lujosa en Valladolid, Corona de Castilla. No murió pobre.
Este lunes se conmemora un nuevo aniversario de la llegada de Colón a América. El texto original concluye que no hubo descubrimiento y reivindica a los pueblos originarios como dueños de estas tierras.
