Un plenario de comisiones del Senado aprobó este jueves el proyecto de adhesión al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT). La iniciativa podría tratarse en el recinto el próximo jueves. El acuerdo incluye la exclusión del Capítulo II, que había generado objeciones de la industria farmacéutica local.
Un plenario de comisiones del Senado aprobó este jueves el proyecto de ley que adhiere al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), cincuenta años después de la firma original del acuerdo. La iniciativa podría llegar al recinto el próximo jueves para su sanción definitiva, si el oficialismo logra reunir los votos necesarios.
La adhesión al PCT es uno de los requisitos incluidos en el entendimiento comercial con Estados Unidos y forma parte de los compromisos asumidos por el Mercosur con la Unión Europea y con el bloque EFTA.
Durante el debate en la Cámara de Diputados, el oficialismo acordó dejar en reserva el Capítulo II del tratado, que establecía la posibilidad de que una patente registrada en el exterior tuviera vigencia automática de 20 años en todos los países miembros sin un examen local. La exclusión de ese capítulo fue una demanda de la industria farmacéutica nacional, que advirtió sobre el riesgo de prácticas de «evergreening», consistentes en introducir modificaciones secundarias a medicamentos existentes para extender monopolios sin mejoras terapéuticas.
La exclusión del Capítulo II también garantiza que el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) mantenga la facultad de decidir qué invenciones merecen protección en el país.
En el debate de las comisiones, la legisladora oficialista Patricia Bullrich sostuvo que cooperar «no significa resignar la soberanía» y afirmó que el tratado «no crea una patente mundial». El opositor Jorge Capitanich pidió un análisis de costo-beneficio y advirtió que, de lo contrario, el acuerdo podría aumentar la dependencia nacional.
Según datos expuestos por Alejandro Cacace, ex diputado e impulsor de la iniciativa, desde 2020 se registraron 263 solicitudes de patentes bajo el sistema PCT impulsadas por argentinos, de las cuales el Conicet participó en una de cada cuatro. Al no ser miembro del tratado, Argentina obliga a sus innovadores a incluir un cotitular extranjero para registrar sus inventos en el exterior a través de esta vía. La adhesión reduciría costos operativos frente a países como Brasil o Chile y ampliaría el plazo para decidir en qué países continuar el trámite de 12 a 30 meses.
