La Asamblea Anual de Naciones Unidas reunió a presidentes y primeros ministros en Nueva York. Los discursos abordaron la guerra en Ucrania, el conflicto en Oriente Medio y la situación política de América Latina. El gobierno argentino planteó el tema Malvinas.
La Asamblea Anual de las Naciones Unidas se desarrolló en Nueva York con la participación de jefes de Estado y de gobierno. Los discursos se centraron en la coyuntura internacional, marcada por la guerra entre Rusia y Ucrania, que continúa sin señales de finalización, y el conflicto en Oriente Medio. Según encuestas citadas, la guerra es impopular en Estados Unidos.
En el ámbito de la ONU, el poder de decisión recae en los cinco países con derecho a veto, lo que constituye su fortaleza y debilidad, según se expuso. La organización fue fundada hace más de ochenta años con el objetivo de preservar la paz y evitar la repetición de las guerras mundiales.
El primer ministro de los Países Bajos, Rob Jetten, pronunció un discurso en el que citó frases de Anne Frank y Mahatma Gandhi. Jetten expresó que la Corte Penal Internacional se creó para protegernos de la impunidad y sostuvo que África, Asia y América Latina debieran ocupar un lugar de pleno derecho.
El Gobierno argentino instaló el tema Malvinas en el marco de la Asamblea. Se plantearon interrogantes sobre el aprovechamiento de declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump y la posibilidad de mediación de Estados Unidos entre Argentina y Gran Bretaña.
En el calendario electoral, se prevén comicios en Brasil, Estados Unidos e Israel durante octubre y noviembre. En Brasil, el bolsonarismo ganó la primera vuelta por dos puntos y la definición se producirá el 25 de octubre. En Estados Unidos, las elecciones de medio término determinarán las mayorías en ambas cámaras. En Israel, el gobierno argentino definió su política internacional con alianzas con Estados Unidos e Israel.
