La recesión impacta en la red de alianzas del gobierno de Javier Milei. Patricia Bullrich marca diferencias, el PRO expresa disconformidad y el diálogo con gobernadores se estanca. El Presidente sostiene que no se ocupa de la política sino de la economía.
La recesión económica afecta los acuerdos políticos que sostienen al oficialismo. En ese contexto, la senadora Patricia Bullrich, afiliada a La Libertad Avanza (LLA), plantea diferencias con el Gobierno y reclama cambios. El PRO expresó su disconformidad por el estancamiento de las negociaciones electorales, y el diálogo con los gobernadores provinciales no avanza.
Bullrich cuestionó la intolerancia del Presidente con el periodismo y las formas de disenso, objetó el desprecio a normas básicas de la diplomacia, exigió empatía con los perdedores del modelo, discutió la apertura comercial indiscriminada, reivindicó el diálogo como parte de la política y sugirió repensar el rol del Estado en áreas como la infraestructura.
Mauricio Macri advirtió esta semana que “no se ha avanzado nada” en el acuerdo electoral que negocia desde que Karina Milei lo llamó para descongelar una relación marcada por la desconfianza. Un jefe provincial de peso resumió que las conversaciones con gobernadores “dan todo el tiempo un paso para adelante y dos para atrás”.
“Los acuerdos políticos sirven para atravesar los momentos de dificultad. Esperamos demasiado para blindarnos cuando todo venía bien. Ahora todo cuesta el doble”, explicó un integrante del círculo que define la política libertaria.
Milei reiteró esta semana que no se encarga de la política sino de la economía. En su entorno contaron que le molestó que Bullrich se quejara de las críticas violentas al periodismo en la Fundación Faro, porque la noche del discurso ella lo había saludado con un abrazo y un tuit. Tampoco le gustó que reconociera el triunfo de Lula en Brasil cuando había orden de mantenerse en la ambigüedad, en sintonía con Donald Trump.
Martín Menem, gestor político de la hermana presidencial, envió un mensaje a Bullrich cuando dijo que en LLA “el único candidato es Milei”. Fue una advertencia, según tradujeron en la Casa Rosada. Milei no avala a quienes le sugieren sacar a Bullrich de la jefatura del bloque de senadores de LLA. “Los argentinos van a tener que elegir entre los populistas y los liberales”, insistió el viernes ante estudiantes de la Universidad Torcuato Di Tella.
Respecto de Macri, Milei minimiza sus quejas. Los dirigentes del PRO votaron todas las reformas libertarias, pero subsisten como un cuerpo extraño en el ecosistema oficialista. Las gestiones para un pacto electoral volvieron a encallar. Los libertarios exigen que el PRO acompañe la eliminación o suspensión de las PASO. Los macristas creen que las primarias son el único reaseguro de que el mileísmo cumplirá la promesa de no competir contra los gobernantes locales del partido amarillo. “Sin las PASO le cedemos la lapicera a Karina”, argumentó un macrista de primera línea.
El ministro de Economía, Luis Caputo, prometió que en el segundo trimestre de 2027 empezará a sentirse la recuperación. Prepara medidas de incentivo dentro del corsé que impone Milei. Esta semana el Ministerio de Economía organizó una cumbre entre mineras y pymes industriales en Rosario, con el gobernador radical Maximiliano Pullaro como anfitrión. Karina Milei viajó para reforzar la convocatoria. La intención fue “popularizar el RIGI”, un régimen calificado por la oposición como proclive al extractivismo y hostil a la producción nacional. Asistió el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto a los gobernadores Alfredo Cornejo (Mendoza), Raúl Jalil (Catamarca), Martín Llaryora (Córdoba), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Marcelo Orrego (San Juan).
Los gobernadores que participaron de la cumbre expresan aspiraciones módicas. Piden a la Casa Rosada un compromiso de no competencia en sus provincias a cambio de apoyo nacional. Los libertarios demandan un pago anticipado con el voto contra las PASO en el Congreso, pero no garantizan el fair play electoral: “¿Por qué resignarnos a no ganar provincias en las que somos competitivos?”. Esa lógica hace imposible un pacto con Llaryora porque en Córdoba el mileísmo tiene sus mejores números de todo el país. También complica alianzas como la de Neuquén, donde Milei viajó este sábado para respaldar a la senadora Nadia Márquez, que aspira a competir contra Rolando Figueroa.
Ante los estudiantes de la Di Tella, Milei se describió como el general de una “batalla moral” y contó la historia de Filoctetes, el guerrero abandonado en la isla de Lemnos. Cuestionó a Odiseo, a quien llamó “Eliseo”, y repudió su pragmatismo. “Hay que hacer lo que está bien”, dijo. Se presentó como esclavo de sus valores: prefiere perder a traicionarlos.
