La expresidenta aguarda una resolución del Comité de Derechos Humanos de la ONU sobre medidas cautelares que podrían suspender su inhabilitación perpetua. Su defensa confía en un pronunciamiento del relator especial, mientras el organismo advirtió que una decisión de fondo tardará años.
La expresidenta Cristina Kirchner afirmó al diario The Washington Post que volvería a competir por la presidencia «cuando recupere mis derechos políticos». La declaración se conoce mientras su defensa aguarda una resolución del Comité de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra, sobre medidas cautelares que podrían suspender la inhabilitación perpetua que le impuso la justicia argentina en la causa Vialidad.
Fuentes cercanas a la expresidenta señalaron a este medio que «estamos a la espera de las cautelares. No hay fecha estimada. Puede salir esta semana o en cualquier momento». Desde su entorno confirmaron que el caso está «en período de deliberaciones». El Comité sesiona desde el 19 de octubre y hasta el 6 de noviembre.
La semana pasada, el Comité de Derechos Humanos indicó a la agencia EFE que «una decisión sobre la admisibilidad y el fondo del asunto suele tardar varios años» y que una resolución sobre el caso «no es inminente».
En el cristinismo distinguen dos instancias procesales. Un dirigente que sigue el trabajo de los abogados explicó que el trámite se encuentra en una etapa previa, a cargo de la Sección de Peticiones y Acciones Urgentes de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Esa oficina actúa como secretaría del Comité y realiza un filtro preliminar antes de elevar los casos al Relator Especial sobre Nuevas Comunicaciones y Medidas Provisionales, quien decide si corresponden medidas cautelares.
«Lo importante es el relator especial. Si le da la cautelar, le da un recurso enorme», resumió la misma fuente. Según esa lectura, el plenario resolverá la admisibilidad y el fondo en sus propios tiempos, mientras que el registro y las cautelares siguen un camino separado y más rápido. La defensa apuesta a que una medida provisional suspenda la inhabilitación perpetua invocando compromisos internacionales asumidos por Argentina y que algún juez argentino la tome como base para habilitar a la expresidenta.
El alcance de una eventual cautelar es un punto discutido. El Comité puede dictaminar si un Estado violó derechos, pero no tiene facultades para revocar sentencias de tribunales nacionales. En la justicia argentina señalaron que una medida de ese tipo no sería vinculante ni suspendería por sí sola los efectos de la condena. La defensa se apoya en que el país firmó el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, con jerarquía constitucional desde 1994. «La decisión debe someterse a la justicia argentina, pero dada la tradición argentina en materia de derechos humanos y la apertura de su sistema jurídico a las decisiones internacionales en este ámbito, veo una posibilidad mucho mayor de cumplimiento», declaró Rafael Valim, abogado brasileño que encabeza la defensa, al diario estadounidense.
En el entorno de la expresidenta destacaron también declaraciones de Flávia Piovesan, exvicepresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quien sostuvo que un fallo favorable tendría un impacto considerable. «Ante la comunidad internacional, habrá quedado reivindicada. Eso crea una narrativa poderosa que podría tener un impacto en el ámbito político interno», afirmó Piovesan. Valim agregó: «Si Argentina no cumple, preveo una movilización social irresistible por parte del pueblo argentino».
La estrategia de la defensa toma como modelo el caso de Luiz Inácio Lula da Silva, quien estuvo 580 días detenido antes de que se anularan sus condenas y a quien Valim asesoró en su presentación ante el mismo Comité. Cristina Kirchner cumple arresto domiciliario en su departamento por una condena a seis años de prisión en la causa Vialidad, por administración fraudulenta en la adjudicación de obra pública en Santa Cruz. La sentencia incluye la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Ella niega haber cometido delitos y sostiene que se trata de una persecución política.
En el cristinismo también otorgan a la entrevista una lectura política. Un dirigente se preguntó: «¿Por qué buscó un diario de Estados Unidos?», y respondió: «Habla para Estados Unidos, pero mira a China». Comparó la situación con lo que denominó «la línea Francisco»: al papado de Jorge Bergoglio lo sucedió un pontífice estadounidense, León XIV, que hizo buena parte de su carrera en Perú. Para esa fuente, la mención de sus clases de chino y la referencia al yin y el yang son «un mensaje al mundo».
Según la misma lectura, el mensaje también se dirige al gobernador Axel Kicillof, quien suspendió a fines de septiembre su viaje a la Exposición Internacional de Importaciones de Shanghái. Trascendió que el argumento fue la coincidencia con la visita de León XIV al país, y la cancelación generó malestar en la embajada china. El dirigente cristinista interpreta una de las frases de la entrevista, «La historia no se escribe en línea recta. Hay avances y retrocesos. Pero la gente siempre regresa», como dirigida a La Plata.
Este lunes, desde la gobernación de Buenos Aires ratificaron la intención de Kicillof de competir en unas PASO, eventualmente contra Cristina Kirchner. «El pueblo peronista va a definir quién lo representa», dijo Carlos Bianco, y agregó que «este año» no es para dirimir candidaturas.
En la entrevista, la expresidenta reconoció que el peronismo contribuyó a su propia derrota de 2023. El diario recordó que durante el gobierno que compartió con Alberto Fernández la inflación anual llegó al 211% y la pobreza al 40%. «Se produjo un colapso en la cultura laboral», dijo Cristina Kirchner. «La gente se dio cuenta de que quienes trabajaban ocho horas al día, soportaban a sus jefes y largos desplazamientos ganaban lo mismo o menos que sus vecinos que recibían ayudas del gobierno».
