La empresa de maquinaria agrícola con sede en Marcos Juárez presentó el pedido ante la Justicia de Córdoba para reorganizar sus compromisos financieros y preservar la continuidad operativa. La firma registró pérdidas de $26.484 millones en el primer semestre de 2026.
Metalfor, empresa de maquinaria agrícola con sede en Marcos Juárez, solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores ante la Justicia de Córdoba. La compañía informó que la decisión tiene como objetivo preservar la continuidad de la firma, reorganizar sus compromisos financieros y evitar que las acciones judiciales individuales afecten su patrimonio y capacidad operativa.
La presentación se produce tras varios meses de dificultades económicas, caracterizados por la caída de las ventas, restricciones de financiamiento y una contracción de la actividad industrial. Según informó la empresa ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), perdió $26.484 millones durante el primer semestre de 2026, en contraste con las ganancias de $11.870 millones registradas en el mismo período de 2025.
El deterioro financiero también impactó en la producción. En agosto pasado se conoció que Metalfor había reducido un 78% la fabricación de maquinaria nueva, mientras que la compañía había planteado un recorte de hasta un 70% de una plantilla que rondaba los 600 operarios. A ese escenario se sumaron acciones judiciales y embargos sobre sus cuentas, entre ellos uno por más de US$700.000 solicitado por la firma AIR SRL.
El concurso como herramienta para sostener la operación
En el comunicado con el que confirmó la presentación, Metalfor sostuvo que el concurso preventivo constituye una herramienta para proteger el funcionamiento de la firma y ordenar sus obligaciones dentro del marco legal. La empresa planteó que el proceso busca evitar que los reclamos individuales comprometan el patrimonio y la actividad de una compañía que, según aseguró, continúa produciendo, comercializando y entregando equipos.
La decisión se enmarca en un contexto complejo para la fabricante de maquinaria agrícola, que en los últimos meses debió afrontar una combinación de menor actividad comercial, dificultades para acceder a financiamiento y compromisos económicos que derivaron en reclamos judiciales. El concurso abre una instancia para ordenar las deudas y procurar condiciones que permitan sostener el negocio, aunque la presentación por sí sola no garantiza una recuperación financiera.
Metalfor también se refirió a la continuidad de su estructura productiva y comercial. Afirmó que mantiene la atención a sus clientes y que el abastecimiento de repuestos, el servicio técnico y la red de ventas siguen siendo componentes centrales de su estrategia. Con esa definición, la compañía buscó transmitir que el proceso judicial no supone el cese de sus operaciones.
“Metalfor continúa operando, produciendo y comercializando”, remarcó la firma, que presentó el concurso como el inicio de una nueva etapa para reorganizar su situación y recuperar condiciones de sostenibilidad.
Trayectoria y desafíos
Fundada por el empresario Luis Dadomo, Metalfor pasó a manos del grupo Bertotto Boglione en 2017. Con más de cinco décadas de trayectoria, la compañía construyó una posición relevante en el mercado nacional de pulverizadoras autopropulsadas y desarrolló una red comercial y de servicio técnico en distintas regiones productivas del país.
La empresa destacó que conserva activos que considera centrales para atravesar la crisis: una trayectoria de más de 50 años, miles de clientes, productos consolidados, ingeniería propia, presencia comercial y un equipo de trabajadores que hizo posible su desarrollo. Sobre esa base, sostuvo que buscará preservar la operación y generar las condiciones para volver a crecer.
El desafío inmediato será compatibilizar la continuidad industrial con la reorganización de sus obligaciones financieras, en un escenario en el que la caída de la producción y los reclamos judiciales ya dejaron su marca. Para Marcos Juárez y el entramado productivo cordobés, la evolución de Metalfor también representa un caso relevante por el peso de la maquinaria agrícola en la actividad económica regional y por el impacto que una crisis de esta magnitud puede tener sobre el empleo y los proveedores. La firma definió el proceso como una “nueva etapa” y aseguró que seguirá trabajando con clientes y concesionarios mientras avanza la instancia judicial. El objetivo declarado es preservar la empresa en marcha y construir una salida que le permita sostener su actividad en el mercado.
