Las autoridades sanitarias de Washington confirmaron el primer fallecimiento humano por gripe aviar en el año. La víctima tenía condiciones de salud preexistentes y contacto directo con vacas lecheras infectadas. El estado acumula tres contagios y al menos 33 granjas afectadas.
Las autoridades sanitarias del estado de Washington confirmaron el primer fallecimiento humano por gripe aviar en lo que va del año en Estados Unidos, según informó ABC News. La víctima presentaba condiciones de salud preexistentes y trabajaba o mantenía contacto directo con vacas lecheras portadoras del virus.
El Distrito de Salud de Yakima confirmó que Washington registra tres contagios de gripe aviar en el año, todos vinculados al mismo origen. Los otros dos pacientes, también trabajadores de granjas lecheras, cursaron cuadros leves y no requirieron internación.
Desde el 8 de octubre, fecha en que se detectaron los primeros rebaños positivos en el condado de Yakima, el número de establecimientos afectados aumentó a al menos 33 granjas lecheras en Washington. La expansión alcanzó también el condado de Benton, donde se confirmó un establecimiento bajo cuarentena. El Departamento de Agricultura estatal identificó la cepa circulante como la variante B3.13, presente en el ganado lechero estadounidense desde la primavera de 2024. La secuenciación genética no encontró signos de adaptación a mamíferos ni evidencia de transmisión entre personas.
Andrew Pekosz, profesor y vicepresidente del departamento de microbiología molecular e inmunología de la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, declaró a ABC News: «Aunque no hayamos escuchado mucho al respecto en el último año, el patógeno no desapareció porque hubo detecciones periódicas en el ganado lechero». Y agregó: «Es básicamente el mismo virus que ha estado circulando durante un par de años. Todo esto indica que continúa propagándose entre las vacas lecheras».
Pekosz coincidió con las autoridades sanitarias locales en que el riesgo para el público en general es bajo y que la mayoría de la población no tiene motivos de preocupación inmediata. No obstante, señaló que la muerte debe funcionar como señal de alerta para los sistemas de salud pública. También mencionó la posibilidad de que casos humanos se confirmen en simultáneo con el inicio de la temporada de gripe estacional, que llegó antes de lo previsto a varias zonas del país. El Departamento de Salud de Washington ya registra una actividad de influenza elevada y en aumento.
William Schaffner, profesor de medicina preventiva del Vanderbilt University Medical Center en Nashville, afirmó al mismo medio: «Necesitamos mantenernos atentos, porque todavía existe la posibilidad de que este virus mute y adquiera la capacidad de propagarse fácilmente de persona a persona. Por ahora no puede hacerlo, aunque sí puede afectar gravemente a personas con enfermedades crónicas, como la víctima de Washington».
Los especialistas consultados descartaron que una recombinación entre la gripe aviar y la influenza estacional sea un riesgo inminente, debido a que el H5N1 no muestra evidencia de transmisión sostenida entre humanos. Schaffner y Pekosz insistieron en la vacunación contra la gripe estacional. «La influenza comenzó temprano en muchas partes del país. Pero la temporada se extiende hasta diciembre, enero, febrero y más allá. Hay mucho invierno por delante, durante el cual conviene tener la mayor protección posible contra la enfermedad grave que la vacuna puede ofrecer», subrayó Schaffner.
Las autoridades aclararon que la leche pasteurizada y los productos lácteos cocidos continúan siendo seguros para el consumo. La advertencia apunta al consumo de leche cruda y quesos no pasteurizados, ya que el virus puede estar presente en la leche sin tratar de animales infectados.
