El presidente Javier Milei partió rumbo a España mientras se conocían los primeros resultados electorales en Estados Unidos. Funcionarios argentinos viajaron a Washington para seguir el proceso. La administración libertaria mantuvo un bajo perfil y evitó pronunciamientos oficiales.
Los primeros resultados de las elecciones legislativas en Estados Unidos encontraron al presidente Javier Milei en viaje hacia España, donde participará de la Cumbre Iberoamericana. Milei partió a las 23:00, momento en que los demócratas se encaminaban a obtener la mayoría del Senado.
En España, el presidente será recibido por el canciller Pablo Quirno. La Casa Rosada siguió con atención el desarrollo de los comicios, en los que Estados Unidos definía el control del Congreso. Fuentes oficiales indicaron que primó la cautela ante pronósticos desfavorables para el aliado republicano.
La agenda de Milei en Madrid incluye su participación en la Cumbre Iberoamericana y un mitin con el líder de Vox, Santiago Abascal. En paralelo, el presidente envió a Washington al vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt, y al subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, quienes partieron el sábado. Ambos visitaron la Embajada argentina el martes por la tarde para participar de un briefing sobre el proceso electoral. También integra la comitiva el jefe de la bancada en la Cámara de Diputados, Gabriel Bornoroni.
Minutos antes del cierre de los centros de votación en los distritos más significativos, en la Casa Rosada se repetía: “Veamos cómo concluye la jornada”. Por la tarde, Milei estuvo en Balcarce 50 para recibir junto a Karina Milei a representantes de Biniamin y del Consejo de Judea y Samaria. Luego regresó a Olivos antes de emprender su viaje número 48 al exterior desde que asumió.
A diferencia de las elecciones presidenciales en Brasil, cuando Milei criticó a Lula da Silva, en esta ocasión el presidente mantuvo un bajo perfil respecto de Estados Unidos y evitó pronunciamientos en redes sociales. El gobierno libertario no realizó felicitaciones oficiales tras la victoria de Da Silva en el balotaje brasileño.
En caso de una derrota de Trump, sería un segundo revés en menos de dos semanas para la administración Milei, que sostiene una política exterior alineada con los republicanos y con Trump, quien a través del secretario del Tesoro, Scott Bessent, permitió estabilizar la economía argentina en un momento de dificultad para el gobierno, antes de las legislativas de octubre de 2025.
