Un juez penal económico dictó el procesamiento del presidente de la AFA y otros cuatro directivos por la presunta falta de pago a tiempo de impuestos y aportes previsionales, por un monto de 19.300 millones de pesos.
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio «Chiqui» Tapia, fue procesado este lunes junto a otros cuatro dirigentes de la entidad por la presunta falta de pago en término de obligaciones tributarias y previsionales. El juez en lo Penal Económico Diego Amarante consideró que existió una intervención «dolosamente» por parte de Tapia en su cargo.
En su resolución, el magistrado señaló que está probado que la AFA pagó fuera de plazo sus obligaciones, por un monto de 19.300 millones de pesos, y que se trató de una decisión deliberada del Consejo Directivo. El juez fundamentó que Tapia, como presidente, poseía la potestad de celebrar acuerdos, firmar balances, librar órdenes de pago y operar las cuentas bancarias de la entidad, incluyendo la clave fiscal.
«Se verificó que Claudio Fabián Tapia ha autorizado mediante la aplicación de su firma la gran mayoría de los giros relativos a pago de volantes electrónicos de pago relativos a deudas tributarias y previsionales ante el Fisco Nacional, denotando pleno conocimiento tanto de la operatoria como de la existencia de las faltas de pago en tiempo oportuno imputadas», sostuvo Amarante en la resolución.
El juez recordó que, durante los períodos en los que la AFA no pagó sus obligaciones fiscales, la entidad mantenía montos millonarios en sus cuentas bancarias. Tapia fue procesado por los delitos de apropiación indebida de tributos agravado y de recursos de la seguridad social, y se ratificó su prohibición de salida del país. La misma medida alcanza al tesorero Pablo Toviggino y a los dirigentes Víctor Blanco, Cristian Malaspina y Gustavo Lorenzo.
En su defensa, presentada ante la Justicia, Tapia había sostenido que no interviene en los temas tributarios, argumentando que su función es «primordialmente institucional» y que la AFA cuenta con una estructura organizativa que aleja al presidente de la operatoria administrativa cotidiana.
