Este lunes se conmemora una fecha establecida por la OMS para promover los beneficios del movimiento regular y combatir el sedentarismo a nivel global.
Este 6 de abril se conmemora el Día Mundial de la Actividad Física, una fecha instaurada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 2002. El objetivo principal de esta jornada es resaltar los beneficios que tiene para la salud realizar ejercicio en cualquiera de sus formas y concientizar sobre su importancia.
La OMS define a la actividad física como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía. Esto incluye acciones realizadas durante el trabajo, las tareas domésticas, los desplazamientos y las actividades recreativas, incluidos el ejercicio y el deporte.
Según los estudios del organismo internacional, la actividad física regular ayuda a prevenir y controlar enfermedades no transmisibles, como las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes y varios tipos de cáncer. Los datos indican que las personas con un nivel insuficiente de actividad física tienen un riesgo de muerte entre un 20% y un 30% mayor en comparación con quienes alcanzan un nivel suficiente.
Entre las actividades más populares y accesibles se encuentran caminar, montar en bicicleta, practicar deportes y participar en juegos o actividades recreativas. La OMS calcula que, a nivel mundial, uno de cada cuatro adultos no alcanza los niveles de actividad física recomendados.
Este día sirve como una oportunidad para recordar que la mayoría de las formas de movimiento no requieren una capacidad especial y que sus beneficios se extienden más allá de la salud física, contribuyendo también al bienestar mental y al disfrute personal.
