Federico Furiase y Felipe Núñez, funcionarios de la cartera económica, explicaron su decisión de acceder a los préstamos, asegurando que el trámite fue regular y con las mismas condiciones que para cualquier ciudadano.
En el marco de la polémica por los créditos hipotecarios del Banco Nación otorgados a funcionarios del gobierno y diputados, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, y Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior, se refirieron al tema. Ambos aseguraron que no se trató de «nada ilegal» y destacaron la transparencia del proceso.
“Nosotros no hicimos nada ilegal ni inmoral, fuimos como cualquier hijo de vecino que es apto a crédito a sacarlo con la misma tasa que puede sacarlo todo el mundo. Elegimos el Banco Nación porque cobramos el sueldo ahí, confiamos en los productos que tiene y era la tasa más competitiva del mercado», comentó Núñez en una entrevista radial.
El asesor señaló que «el Banco Nación dio 27 mil créditos hipotecarios» y que de ese total, «los funcionarios fueron menos de un 0.2%». Agregó que «lo más importante es que esta tasa era para todos, no hubo tasa preferencial».
Por su parte, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, explicó que el crédito que tomó fue «para una segunda vivienda a una tasa más alta». Argumentó que la apertura de esta línea crediticia se dio porque «se estabilizó la macroeconomía, bajó la inflación, la tasa de interés y eso le permite a los bancos estirar el horizonte».
Estos créditos, que suman en su conjunto unos 2.500 millones de pesos para al menos nueve funcionarios y legisladores, fueron denunciados en los Tribunales de Comodoro Py y son investigados por el juez federal Ariel Lijo. La investigación deberá determinar si hubo un «exceso en los límites de los créditos» o si «hubo dictámenes desfavorables» que no fueron considerados.
