Un operativo judicial y municipal, que se extendió por más de 12 horas, culminó con el desalojo de más de 160 puestos y el secuestro de miles de prendas y calzados falsificados.
MAR DEL PLATA.- En un operativo que se extendió por más de 12 horas, autoridades judiciales y municipales desmantelaron la feria informal «La Saladita de la Bristol», ubicada a metros de la rambla de esta ciudad. La medida, ordenada por el juez federal Santiago Inchausti, incluyó el allanamiento, el secuestro de miles de prendas y calzados por presunta violación a la Ley de Marcas y evasión fiscal, y el posterior desalojo de los más de 160 puestos que funcionaban en el lugar.
El operativo fue ejecutado por personal municipal, con apoyo de más de 100 efectivos de Prefectura Naval y de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Se bloquearon los accesos y se procedió a la inspección y secuestro de la mercadería, compuesta en su mayoría por copias de artículos de marcas reconocidas, con una abundancia de indumentaria deportiva y del seleccionado argentino de fútbol.
El actual intendente, Agustín Neme, ratificó la acción judicial y afirmó que responde a la búsqueda de «orden, legalidad y reglas claras», argumentando que la situación ilegal perjudicaba a vecinos, turistas y comerciantes formales. La denuncia penal que originó la causa fue presentada hace más de un año por el entonces intendente Guillermo Montenegro.
Según trascendió, la explotación de la feria era administrada por el Sindicato de Vendedores Ambulantes. Su titular, Walter Rivero, estuvo detenido algunas horas durante el operativo. Los puesteros, unos 200 según estimaciones, observaron la intervención desde la rambla, con reacciones de frustración y reclamos por los pagos realizados por el uso del espacio.
Una vendedora, que se identificó como Ana, declaró haber pagado sumas significativas de dinero «en negro» por su puesto durante años. Los allanamientos también habrían alcanzado la sede del sindicato mencionado. La causa continúa su curso bajo secreto de sumario a cargo del juez Inchausti.
