El fiscal general de Texas presentó una demanda contra Permian Basin Containers por violaciones ambientales tras un incendio que liberó sustancias tóxicas y afectó a residentes.
El fiscal general de Texas, Ken Paxton, presentó una demanda contra Permian Basin Containers (PBC) por violaciones de las leyes y regulaciones ambientales del estado. La acción legal se origina en un incendio ocurrido en las instalaciones de la empresa en North Odessa el 23 de julio de 2024, que provocó la explosión de contenedores químicos y la liberación de sustancias tóxicas.
Según la demanda, la compañía no manejó adecuadamente los residuos peligrosos liberados, lo que resultó en la contaminación del aire, suelo y aguas subterráneas, afectando a residentes de la zona. La Comisión de Calidad Ambiental de Texas había emitido directivas para que PBC contuviera la contaminación y mitigara las emisiones, pero, según la acusación, la empresa no actuó, permitiendo que contaminantes como benceno persistieran en el medio ambiente.
Paxton busca que un juez obligue a la empresa a remediar completamente el sitio, prevenir nuevos vertidos, cumplir con la ley y cubrir los costos de limpieza y daños. «No permitiré que ninguna empresa amenace la salud de las comunidades de Texas ni que deje de tomar las medidas responsables para reparar el daño causado», declaró el fiscal en un comunicado.
Medios locales reportan que, un año después del incidente, familias cercanas a la planta seguían experimentando síntomas como ardor de garganta, dolores de cabeza y náuseas, especialmente con las lluvias. El incendio, que alcanzó gran magnitud y duró días, también provocó una inundación de aguas residuales peligrosas que afectó propiedades.
Como consecuencia de la tragedia, se impulsó una nueva legislación (HB-3866) que restringe el almacenamiento de sustancias peligrosas cerca de viviendas. La ley, firmada por el gobernador Greg Abbott, comenzará a regir el 31 de marzo de 2027.
