Un estudio académico confirmó por primera vez el lugar preciso donde el dramaturgo adquirió una vivienda en 1613, lo que reabre el debate sobre sus últimos años y su relación con la capital británica.
LONDRES.- Un estudio de la profesora Lucy Munro, del King’s College de Londres, ha logrado determinar la ubicación y dimensiones exactas de la propiedad que William Shakespeare adquirió en Londres en 1613, tres años antes de su fallecimiento. El hallazgo, basado en el análisis de registros de propiedad del siglo XVII, cuestiona la narrativa tradicional de que el escritor se retiró por completo a su ciudad natal, Stratford-upon-Avon.
«Este descubrimiento pone en entredicho la idea comúnmente aceptada de que Shakespeare se retiró a Stratford y nos obliga a replantearnos su relación con la ciudad de Londres», afirmó Munro, autora de la investigación. La propiedad estaba situada en el barrio de Blackfriars, al norte del río Támesis, cerca del teatro Blackfriars, utilizado por la compañía de actores King’s Men, para la cual Shakespeare escribía y actuaba. A pocos pasos, cruzando el río, se encontraba el teatro The Globe.
La experta sugiere que la compra podría indicar que Shakespeare planeaba pasar más tiempo en la ciudad, quizás para continuar su carrera. Incluso plantea la posibilidad de que parte de la obra Los dos nobles parientes, coescrita con John Fletcher alrededor de 1613, haya sido escrita en esa vivienda.
La investigación fue bien recibida por otros especialistas. René Weis, profesor emérito del University College de Londres, coincidió en que Shakespeare probablemente siguió «activamente involucrado en la vida social londinense» después de su supuesto retiro.
Si bien se sabía que el dramaturgo había comprado una casa en Londres, su localización precisa nunca había sido confirmada. Una placa azul en un edificio de oficinas en St Andrew’s Hill señalaba el lugar «aproximado». Munro, revisando escrituras de propiedad en los Archivos de Londres, logró vincular un plano de 1688 con documentos de 1665, demostrando que la placa marca la ubicación exacta.
La propiedad, que contaba con una planta baja de aproximadamente 13 metros de este a oeste, fue destruida durante el Gran Incendio de Londres de 1666. La nieta de Shakespeare, Elizabeth Hall Nash Barnard, había tenido la fortuna de venderla en 1665, un año antes de la catástrofe.
