La reconocida cantante y compositora brasileña habló sobre el poder transformador de las canciones, la importancia de la música en vivo y su especial relación con el público argentino, en el marco de su regreso a Buenos Aires.
El regreso de Adriana Calcanhotto a Buenos Aires forma parte de una relación sostenida en el tiempo. En un contexto donde la música circula de manera acelerada, su decisión de presentarse en formato guitarra y voz recupera la dimensión del encuentro. Con más de treinta años de trayectoria, su presente está marcado por la idea de que el arte implica una responsabilidad.
En una entrevista, la artista reflexionó sobre diversos aspectos de su oficio. «Parece que tengo que tener más responsabilidad con las cosas que hago», afirmó, al hablar del rol del arte en tiempos complejos. Esta responsabilidad, según explicó, cambia su relación con la música: «Las cosas creativas tienen peso. No es solo hacer una canción. Hay algo en lo que uno hace que tiene consecuencias».
Calcanhotto destacó el poder de conexión de su trabajo, mencionando que personas fuera de Brasil estudian portugués para comprender las letras de sus canciones y las de otros grandes poetas de la música brasileña, algo que encuentra «gratificante» e importante.
Sobre la democratización de la producción musical mediante la tecnología, opinó: «Creo que la democratización de los medios de producción es importante. Hoy puedo hacer yo, puede hacer cualquiera, un disco en una computadora. Eso es importante. Pero al mismo tiempo, la función de las personas en la platea, la música en vivo, la unión de las personas, la catarsis… todo eso es cada vez más importante».
Consultada sobre el poder de la música en momentos difíciles, fue contundente: «Puede salvarnos, yo pienso». Recordó el papel de las canciones en procesos históricos, como en Portugal después de Salazar, donde acompañaron movimientos de resistencia. «Hay canciones que alguien escribió y que el público eligió como algo que representa, que contesta, que resiste», señaló.
Para la artista, cada presentación en vivo es un acontecimiento único. «La música en vivo es aquella presentación… la anterior y la posterior ya no son. Aquella noche específica… son variables únicas. Es una noche única con gente única. Nada puede superar eso», describió.
Al ser preguntada por una canción con un vínculo especial, mencionó «Esquadros», escrita pensando en su hermano. «Lo que hace la canción es esa falta. Las personas aman esa canción, y ella es tan especial para mí», confesó.
Finalmente, Calcanhotto se refirió a su especial conexión con Argentina, un lugar «mítico» para ella debido al amor que su madre profesaba por Buenos Aires, su lengua, poemas y tango. Sobre el público argentino, expresó: «Es un lugar de formación de platea. Personas cultas, personas que leen, que aman los libros, la danza, la música. Yo entiendo así a la Argentina».
