El mediocampista argentino volvió a la acción tras su suspensión, pero su reaparición se vio empañada por una nueva derrota del equipo y una molestia física que lo obligó a pedir el cambio.
Desde su regreso a Chelsea tras los amistosos con la selección argentina, el camino de Enzo Fernández no ha sido sencillo. Tras cumplir una suspensión de dos partidos, el volante reapareció en la cancha este sábado en Stamford Bridge, en un partido donde el Manchester United se impuso 1-0. Sin embargo, a dos minutos del final, Fernández solicitó el cambio debido a un calambre en la pierna.
La lesión ocurrió cuando el argentino realizó un pique hacia el área rival. Aunque se retiró trotando por sus propios medios, generó preocupación. El entrenador Liam Rosenior expresó: «Creo que fue en su pantorrilla. Espero que haya sido un calambre, lo necesitamos para el martes». El club no emitió un parte médico oficial.
Otro dato llamativo fue que, finalizada su suspensión, Enzo Fernández no recuperó la cinta de capitán que le hubiera correspondido por la ausencia del lesionado Reece James. El elegido fue Moisés Caicedo, quien recientemente renovó su contrato. Esta decisión fue cuestionada por analistas como el exfutbolista Jamie Carragher, quien consideró que acciones así pueden generar incertidumbre en el vestuario.
En lo deportivo, Chelsea sumó su cuarta derrota consecutiva en la Premier League sin marcar goles, una racha negativa que no sufría desde hace 28 años. Enzo, que partió desde una posición más retrasada, fue clave en la generación de juego del equipo, con algunos pases filtrados y un remate que rozó el poste.
Fuera de la cancha, según declaraciones de Javier Pastore, integrante de la agencia que representa al futbolista, hay un reclamo de mejora salarial que no pudo concretarse. «Decidimos no renovarlo porque las condiciones no eran las adecuadas», afirmó, aclarando que al contrato, vigente hasta 2032, le quedan aún seis años.
