En un final dramático, Liverpool venció 2-1 a Everton en el nuevo estadio de los Toffees con un gol en el minuto 100. Alexis Mac Allister sumó minutos desde el banco en el triunfo visitante.
En un desenlace de alta tensión, Liverpool se quedó con el clásico de Merseyside al derrotar 2-1 a Everton con un gol en el tiempo de descuento del defensor neerlandés Virgil van Dijk. El partido, el primero disputado en el nuevo estadio Hill Dickinson del Everton, estuvo marcado por intervenciones del VAR y una lesión clave en el arco visitante.
El mediocampista argentino Alexis Mac Allister ingresó desde el banco de suplentes a los 39 minutos del segundo tiempo, reemplazando a Florian Wirtz, en un encuentro que parecía dirigirse al empate.
La acción comenzó temprano con el VAR anulando un gol de Iliman Ndiaye por fuera de juego. Poco después, Liverpool se puso en ventaja gracias a una conversión de Mohamed Salah, asistido por Cody Gakpo. Sin embargo, Everton logró igualar en el segundo tiempo mediante un gol del portugués Beto.
La dinámica del partido se complicó para Liverpool con la lesión del arquero titular Giorgi Mamardashvili, quien fue sustituido por el tercer guardameta, Freddie Woodman. Cuando el empate parecía inevitable, Van Dijk apareció en el minuto 100 para conectar un cabezazo definitivo que le dio la victoria a su equipo.
Con este resultado, Liverpool suma 55 puntos y se afianza en la parte alta de la tabla, mientras que Everton, con 47 unidades, ve complicadas sus aspiraciones de clasificación a competiciones europeas.
