Un juez de Rafaela decretó el fin del proceso de reestructuración tras el pedido de la propia empresa, que admitió no poder afrontar sus deudas ni presentar un acuerdo viable.
La Justicia de Santa Fe declaró este miércoles 22 de abril la quiebra de la cooperativa láctea SanCor, luego de que la propia empresa solicitara esa medida al reconocer que no estaba en condiciones de sostener el proceso concursal ni de presentar una propuesta de acuerdo para sus acreedores.
La resolución quedó a cargo del juez Marcelo Gelcich, titular del Juzgado en lo Civil y Comercial de la 4ta. Nominación de Rafaela. En el sitio del Poder Judicial de la Provincia de Santa Fe se puede acceder al documento oficial que muestra la secuencia completa del expediente: «apertura del concurso en febrero de 2025, reordenamiento de plazos, designación de coadministrador, verificación de créditos, pedido de propia quiebra por parte de SanCor el 16 de abril de 2026 y, finalmente, la actualización del 22 de abril con la sentencia de quiebra».
La novedad cierra, al menos en términos judiciales, el intento de reestructuración abierto en febrero de 2025. La cooperativa arrastra una deuda cercana a los US$120 millones y admitió ante el tribunal que no podía afrontar sus compromisos ni formular una salida viable.
El fallo encuadró el caso como una «quiebra indirecta por frustración anticipada y expresamente reconocida del trámite preventivo», una fórmula que refleja que la propia concursada dio por agotada la posibilidad de revertir su insolvencia. Al momento de la quiebra, la cooperativa acumulaba más de $12.788 millones en salarios adeudados, más de $6349 millones de deuda impositiva y previsional, y más de $13.313 millones de deuda comercial, entre otros rubros.
El juez Gelcich declaró la quiebra de SanCor, descartó el salvataje del artículo 48 y ordenó continuar la operación para vender la empresa en marcha, en medio de un pasivo que el fallo describe como creciente y ya incompatible con cualquier acuerdo preventivo.
Entre los puntos clave de la sentencia se destacan: la declaración formal de quiebra; el fracaso del concurso preventivo; el predominio del pedido de propia quiebra de SanCor sobre los de acreedores; la no aplicación del mecanismo de rescate del artículo 48; la orden de continuar la explotación de establecimientos productivos hasta su venta; y el objetivo declarado de enajenar la empresa en marcha para maximizar el valor para los acreedores.
El fallo también detalla un cuadro financiero muy delicado, con una deuda que crecía a un ritmo de $3.000 millones por mes, y describe un deterioro operativo, con seis plantas industriales funcionando muy por debajo de su capacidad.
