El club rosarino confirmó la suspensión de la categoría 2013 tras una denuncia anónima que detalla golpizas, abuso sexual y amenazas entre menores.
Rosario Central se encuentra en estado de alerta tras una denuncia anónima radicada este jueves en la Defensoría de la Niñez. Ante la gravedad de los hechos, la institución emitió un comunicado oficial confirmando la suspensión inmediata de las actividades de la categoría 2013 y la activación de su protocolo de actuación para casos de violencia.
El presidente de la entidad, Gonzalo Belloso, encabezó reuniones de urgencia con coordinadores, entrenadores y padres de los menores para abordar la situación y ponerse a disposición del Defensor de niños, niñas y adolescentes de la provincia de Santa Fe.
Según el escrito presentado ante las autoridades, el conflicto involucra a cuatro menores de entre 12 y 13 años. La denuncia detalla episodios de golpizas, abuso sexual y amenazas con la difusión de fotografías tomadas en los vestuarios sin consentimiento. El relato expone que un grupo de tres niños agredió a un compañero, lo desnudó a la fuerza y lo golpeó. Además, se menciona un hostigamiento sistemático a través de grupos de WhatsApp, donde se amenazaba con viralizar imágenes de los menores sin ropa.
Uno de los puntos más críticos de la denuncia asegura que los profesores responsables de la división «sabían y no hicieron nada». De acuerdo al escrito, los acusados continuaron entrenando y jugando partidos con normalidad hasta que el conflicto escaló este martes 21 de abril, cuando una pelea entre padres terminó con intervención policial.
El club busca ahora determinar las responsabilidades internas mientras la justicia santafesina avanza en la investigación de los hechos ocurridos en el ámbito del fútbol formativo «Canalla».
