Las frecuencias de trenes registran su peor momento en años, con demoras y cancelaciones que afectan a millones de pasajeros en todo el país.
El sistema ferroviario argentino atraviesa una etapa de marcado deterioro, con frecuencias reducidas y un aumento en las fallas técnicas que complican el traslado diario de millones de usuarios. Según reportes de pasajeros, las demoras y cancelaciones se han vuelto recurrentes, generando malestar y largas esperas en estaciones de todo el país.
“Viajar se ha vuelto muy complicado, los trenes no llegan a horario y las condiciones son precarias”, expresaron algunos usuarios consultados. La situación se agrava en horas pico, cuando la demanda supera ampliamente la oferta de servicios disponibles.
Especialistas en transporte señalan que la falta de mantenimiento y las restricciones presupuestarias han impactado en la operatividad del sistema, aunque aún no hay un diagnóstico oficial integral sobre las causas del colapso. Desde el Gobierno se evalúan medidas para mejorar la eficiencia, mientras las asociaciones de pasajeros reclaman soluciones urgentes.
