El cofundador de OpenAI declaró ante un tribunal federal en Oakland, California, en el marco de una demanda que acusa a Altman y Microsoft de desviar la misión original de la organización sin fines de lucro.
Elon Musk, cofundador de OpenAI y la persona más rica del mundo, subió al estrado el martes para testificar en un juicio que gira en torno a una enconada disputa con su antiguo amigo Sam Altman, la cual podría reconfigurar el futuro desarrollo de la inteligencia artificial. Su testimonio en el tribunal federal de Oakland, California, dio inicio a un drama judicial que se prevé esté lleno de detalles sobre ambos magnates tecnológicos.
Musk presentó la demanda contra Altman, Greg Brockman y Microsoft por sus inversiones en OpenAI en 2024. “Fundamentalmente, creo que van a intentar que esta demanda sea muy complicada, pero en realidad es muy simple”, dijo Musk. “Y es que no está bien robar una organización benéfica”. Los nueve miembros del jurado fueron seleccionados el lunes y el juicio está programado para durar tres semanas.
En la demanda civil, Musk acusa a Altman y Brockman de traicionarlo al apartarse de la misión fundacional de la empresa de ser custodia de una tecnología revolucionaria. En sus argumentos iniciales, el abogado de Musk, Steven Molo, citó la misión bajo la cual fue creada OpenAI como una organización sin fines de lucro en beneficio de la humanidad, no limitada por la necesidad de generar enriquecimiento financiero. Con ayuda de Microsoft, Altman y Brockman robaron una organización benéfica “cuya misión era el desarrollo seguro y abierto de inteligencia artificial”, destacó Molo.
Musk busca una indemnización y la destitución de Altman del consejo de OpenAI. OpenAI ha dicho que las acusaciones de Musk son un caso de resentimiento con el objetivo de socavar su rápido crecimiento e impulsar a su propia compañía de inteligencia artificial xAI, lanzada en 2023. En su alegato inicial, el abogado de OpenAI, William Savitt, dijo al jurado: “Estamos aquí porque el señor Musk no se salió con la suya con OpenAI”. Savitt señaló que Musk utilizó sus promesas de financiación para intimidar a los miembros fundadores y trató de tomar control de la empresa para fusionarla con Tesla, buscando poseer más del 50% de ella.
No hay registro, subrayó Savitt, de que Musk prometiera que OpenAI fuera a permanecer como una organización sin fines de lucro para siempre. Lo que a Musk le importaba, según la defensa, era ganarle a Google la carrera de la IA. El abogado de Musk dijo que este caso no es sobre Musk, sino sobre Altman, Brockman y Microsoft.
Para 2017, aproximadamente dos años después de la fundación de OpenAI, quedó claro que la compañía necesitaría más dinero. Molo dijo que los fundadores se decidieron por la idea de crear un brazo con fines de lucro que apoyaría a la organización sin fines de lucro, estableciendo límites para los inversionistas. Microsoft realizó una inversión inicial de 2000 millones de dólares. En 2022, se difundió que OpenAI había alcanzado un acuerdo con Microsoft que “era un enorme giro”, violando “cada compromiso” asumido, según Molo. Ya no era de código abierto, se convirtió en una empresa con fines de lucro y Microsoft tendría el control de gran parte de su propiedad intelectual.
Después de los argumentos de apertura, la parte demandante presentó una historia de presuntas traiciones, engaños y ambición que llevó a OpenAI a apartarse de su misión fundacional como startup altruista para convertirse en una empresa capitalista valorada en 852.000 millones de dólares. Musk fue el primero en testificar, y su abogado le preguntó sobre su historia de vida, incluyendo su mudanza de Sudáfrica a Canadá a los 17 años, donde trabajó como leñador, y su posterior llegada a Estados Unidos. Relató las empresas que fundó y dirige, como SpaceX, Tesla, The Boring Company y Neuralink. Cuando se le preguntó cómo tiene tiempo para todo, Musk dijo que trabaja de 80 a 100 horas a la semana, no toma vacaciones y no posee casas de vacaciones ni yates.
Molo también le preguntó sobre su opinión de la IA, a lo que respondió que espera que sea “más inteligente que cualquier ser humano” incluso a partir del próximo año. Musk dijo que una de sus mayores preocupaciones es qué sucede cuando las computadoras se vuelven mucho más inteligentes que los humanos, comparando la situación con tener un “hijo muy inteligente”.
