Tras los temporales en el litoral atlántico patagónico, miles de ejemplares del llamado ‘pez pene’ quedaron varados en playas de Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn.
Las playas de Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn fueron escenario de un fenómeno inusual. Luego de los fuertes temporales y marejadas que afectaron el litoral atlántico patagónico, miles de ejemplares del popularmente conocido como “pez pene” quedaron varados sobre la arena, lo que generó sorpresa entre vecinos, turistas y usuarios de redes sociales.
El hallazgo ocurrió principalmente sobre la Costanera, en la zona norte de Comodoro, aunque también se reportaron apariciones en distintos sectores de Puerto Madryn. Una vecina que caminaba junto a sus perros fotografió por primera vez a estos organismos marinos y compartió las imágenes en redes sociales, donde se viralizaron. También aparecieron otros organismos poco frecuentes, como el “ratón de mar”, un gusano marino cubierto de cerdas brillantes que suele vivir enterrado en fondos arenosos.
Qué es realmente el “pez pene”
El “pez pene” no es un pez. Se trata de un gusano marino del grupo de los equiúridos, conocido científicamente como Urechis chilensis o Urechis unicinctus. Su cuerpo cilíndrico, blando y rosado es el motivo del apodo. Estos animales viven enterrados bajo la arena, a profundidades de entre 7 y 15 metros, donde construyen galerías en forma de “U”.
El especialista Javier Tolosano, director del Instituto de Desarrollo Costero Dr. Héctor Zaixso y docente de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, explicó que estos organismos habitan normalmente bajo el sedimento y se alimentan de materia orgánica en descomposición. “La marejada genera una onda que impacta sobre el fondo marino, removiendo el sedimento y levantando a los organismos que viven enterrados”, detalló.
Por qué aparecieron miles en la costa
El fenómeno estuvo relacionado con el fuerte temporal que afectó al Atlántico Sur. Las grandes olas removieron el fondo marino y arrastraron hacia la superficie a numerosas especies que normalmente permanecen ocultas bajo la arena. Junto a los “peces pene”, también aparecieron almejas blancas, caracoles marinos, navajas y otros invertebrados típicos de la región patagónica.
Los especialistas señalaron que estos organismos son inofensivos para el ser humano y que muchas personas colaboraron devolviéndolos al agua para evitar que murieran expuestos al aire y al sol.
Un manjar muy valorado en Asia
Estos gusanos marinos tienen un importante valor gastronómico en varios países asiáticos. En China, Corea del Sur y Japón, el “pez pene” forma parte de distintos platos tradicionales. Puede consumirse fresco como sashimi, en vinagre, seco, frito o cocido. Quienes lo probaron describen su sabor como suave, con una textura similar a la de las almejas. Su alto contenido de aminoácidos también llevó a que se le atribuyeran propiedades medicinales en la cultura oriental. En Corea del Sur, suele servirse vivo y recién cortado en mercados callejeros y restaurantes especializados en productos del mar.
¿Se puede consumir el que apareció en Chubut?
Los especialistas indicaron que no es recomendable consumir los ejemplares encontrados en las playas patagónicas luego del temporal. Al permanecer varias horas expuestos al sol y al aire libre, muchos animales comienzan procesos de descomposición que pueden representar riesgos sanitarios. Solo serían aptos para el consumo aquellos ejemplares frescos y vivos, obtenidos bajo condiciones controladas y manipulados correctamente.
Un habitante milenario del océano
El “pez pene” no es una especie nueva ni rara. Existen evidencias fósiles de sus madrigueras que indican que estos organismos habitan los océanos desde hace más de 300 millones de años. Además, pueden alcanzar una longevidad superior a los 20 años si permanecen protegidos en su hábitat natural.
