La reina Sonia de Noruega, de 87 años, fue ingresada en el Rikshospitalet de Oslo por fibrilación cardíaca e insuficiencia cardíaca. La Casa Real informó que permanecerá hospitalizada durante unos días para realizarse exámenes y permanecer en observación.
La Casa Real de Noruega confirmó el nuevo ingreso hospitalario de la reina Sonia, esposa del rey Harald V, debido a un empeoramiento de su estado de salud. Según el comunicado oficial, la reina padece fibrilación cardíaca e insuficiencia cardíaca y permanecerá hospitalizada durante unos días para realizarse exámenes y permanecer en observación.
El ingreso se produce apenas días después de que se informara que la reina guardaría reposo en su residencia por problemas cardíacos. El empeoramiento de su estado motivó su traslado al Rikshospitalet de Oslo.
El rey Harald V se encuentra realizando una gira por el condado de Vestland, a la que inicialmente debía asistir acompañado de su esposa. Durante un acto público, el monarca declaró: «La reina necesita descansar». La Casa Real decidió mantener sin cambios la agenda oficial del rey.
La reina Sonia, de 87 años, ya había sido hospitalizada el 18 de mayo por un episodio de fibrilación auricular. En esa ocasión, recibió el alta médica y los médicos recomendaron reposo absoluto y ajustes en la medicación. A comienzos de este año, durante unas vacaciones de esquí, sufrió otro episodio similar que derivó en la implantación de un marcapasos. Durante la pasada Semana Santa, también recibió atención médica urgente por problemas respiratorios.
En paralelo, el príncipe Haakon de Noruega declaró públicamente que la enfermedad pulmonar crónica de su esposa, la princesa Mette-Marit, ha empeorado. «La princesa heredera está gravemente enferma y siento que su situación ha empeorado considerablemente», afirmó. Mette-Marit convive con fibrosis pulmonar crónica y utiliza oxígeno durante gran parte del día. La princesa Astrid de Noruega, hermana del rey Harald, fue operada de urgencia por un problema cardíaco.
Además, Marius Borg Høiby, hijo de Mette-Marit de una relación anterior, enfrenta acusaciones relacionadas con agresiones sexuales y drogas.
