Al menos diez personas fallecieron, entre ellas dos menores, en ataques ejecutados por Israel contra el sur de Líbano, en medio de una escalada de bombardeos y tras el anuncio de un acuerdo mediado por Estados Unidos que excluye el envío de tropas israelíes a Beirut.
Al menos diez personas, incluidos dos niños, murieron en nuevos ataques ejecutados por Israel contra el sur de Líbano, en el marco de una intensificación de los bombardeos israelíes. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anunciado previamente un acuerdo según el cual las tropas israelíes no serían enviadas a la capital, Beirut.
Según informó la agencia estatal libanesa de noticias NNA, entre los fallecidos se encuentra un dentista y sus dos hijos menores, quienes viajaban en un vehículo entre las localidades de Nabatiye y Jardali cuando el coche fue alcanzado por un bombardeo israelí.
En la ciudad de Tiro, cuatro personas murieron y otras 50 resultaron heridas tras una serie de ataques contra edificios adyacentes a un hospital. El suceso también provocó daños materiales significativos en el centro de salud y en construcciones cercanas.
Dos ciudadanos sirios fallecieron en un ataque contra un centro de salud en Jebchit, mientras que otras dos personas murieron en ataques contra una motocicleta y un coche en Tul y Ansar, respectivamente. Además, otra persona perdió la vida en un ataque contra un vehículo cerca de Qala.
El portavoz en árabe del Ejército de Israel, Avichai Adrai, reiteró la orden de evacuación para la ciudad de Nabatiye y sostuvo que «ante las violaciones del alto el fuego por parte de Hezbolá, el Ejército se ve obligado a actuar contra él con fuerza». «Por su seguridad, deben evacuar sus hogares de inmediato y trasladarse al norte del río Zahrani», declaró en redes sociales, donde advirtió que «todo aquel que se encuentre cerca de elementos de Hezbolá, sus instalaciones y sus medios de combate, pone en peligro su vida».
Trump desveló el lunes que mantuvo una conversación «muy productiva» con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien se comprometió a no enviar tropas a Beirut. También afirmó haber mantenido contactos con miembros del partido-milicia chií libanés Hezbolá, que «han accedido a dejar de disparar». «Israel no les atacará y ellos no atacarán a Israel», agregó.
Las últimas hostilidades a gran escala estallaron el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó proyectiles contra Israel en respuesta al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrido en la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán.
Las partes acordaron un alto el fuego en noviembre de 2024, tras trece meses de combates vinculados a los ataques del 7 de octubre de 2023. No obstante, desde entonces Israel continuó lanzando bombardeos frecuentes contra Líbano y mantuvo presencia militar en varios puntos, argumentando que actuaba contra Hezbolá, en medio de denuncias de Beirut y del grupo sobre estas acciones.
