El 26 de octubre de 1986, Raúl Alfonsín convocó a un millón de personas en su cierre de campaña. Desde entonces, cifras similares se repitieron solo en funerales de figuras como Diego Maradona y el Indio Solari, mientras la participación electoral disminuye.
El 26 de octubre de 1986, el entonces presidente Raúl Alfonsín cerró su campaña para las primeras elecciones de la democracia argentina desde un palco ubicado en el cruce de la avenida 9 de Julio con Corrientes. Según estimaciones de la época, convocó a alrededor de un millón de personas. Ningún político repitió esa cifra desde entonces.
En contraste, figuras de otros ámbitos alcanzaron esa cantidad de concurrentes, aunque en contextos fúnebres. Diego Armando Maradona en 2020 y Carlos «el Indio» Solari en 2024 fueron dos ejemplos. También se registraron multitudes en los funerales de Néstor Kirchner (2010), Sandro (2010) y el propio Alfonsín (2009).
El texto original, firmado por un escritor y periodista, sostiene que en Argentina se conmemoran mayoritariamente las fechas de muerte de próceres y héroes, en lugar de sus nacimientos. También señala que la esperanza colectiva se concentra en eventos deportivos como los Mundiales de fútbol, que generan una alegría efímera.
El autor afirma que, ante la falta de expectativas generadas por la política, la sociedad busca referentes mesiánicos en otras personalidades, hasta que fallecen y se repiten los funerales multitudinarios. Agrega que, si la selección argentina gana el Mundial, se producirá una celebración masiva que la política intentará capitalizar.
