Un informe internacional evaluó más de 10.000 vuelos y 550 aeropuertos; la conexión entre Chile y Argentina encabeza el ranking por condiciones geográficas y atmosféricas.
Un análisis internacional que evaluó más de 10.000 vuelos y 550 aeropuertos de todo el mundo determinó que la ruta aérea que une Santiago de Chile con Mendoza, Argentina, es la más turbulenta del planeta. El estudio asignó a este trayecto un índice de turbulencia de 22,9 sobre 100.
La ruta tiene una extensión de 196 kilómetros y una duración promedio de 60 minutos. Según el informe, la combinación de vientos intensos, variaciones térmicas, cambios de presión y la proximidad de la cordillera de los Andes genera corrientes de aire irregulares y movimientos verticales que se sienten con fuerza dentro de la cabina.
Pese a la intensidad de las turbulencias, pilotos y aerolíneas operan con procedimientos específicos para este tipo de trayectos. Las turbulencias no representan un riesgo para la seguridad del vuelo, ya que los aviones y las tripulaciones están preparados para afrontarlas.
