El escritor y poeta argentino Walter Lezcano presenta su libro autobiográfico «Marrón cabeza», editado por Planeta, donde repasa su infancia marcada por la violencia y la pobreza, y reflexiona sobre la escritura como herramienta de supervivencia.
Walter Lezcano, nacido en Goya, Corrientes, y radicado desde bebé en Buenos Aires, publicó su autobiografía titulada «Marrón cabeza» a través de la editorial Planeta. El libro aborda su infancia en el partido de Morón, provincia de Buenos Aires, y la relación con su madre, quien migró desde el norte del país para establecerse en el conurbano bonaerense.
Lezcano es autor de más de veinte títulos, entre los que se cuentan «Calle», «Fractura expuesta», «Rejas», «Un millón de latitas» y «Luces calientes», además de ensayos sobre música como «La ruta del sol: la trilogía de Él mató a un policía motorizado» y «Por qué escuchamos a Lou Reed». En poesía, ha publicado «23 patadas en la cabeza», «Humo», «El condensador de flujo» y «La velocidad de la sangre», entre otros.
En «Marrón cabeza», Lezcano relata episodios de violencia doméstica durante su niñez. Según el texto, su padrastro ejercía violencia física contra su madre y contra él. «Cuando alguien te pega siendo tan pequeño, tu vida ya empieza a ir por carriles distintos a los del resto», escribe el autor. También describe cómo la lectura se convirtió en un refugio: «En ese clima de violencia asfixiante y opresiva… yo agarré la lectura y no la solté. Fue amor a primera vista».
El poeta también reflexiona sobre la dificultad de acceder a la vivienda propia. En un fragmento, menciona que su madre «siempre soñó contener un suelo ‘donde caerse muerto'». Lezcano afirma que se propuso «jamás sufrir por no ser propietario» y que aceptó «con naturalidad» no ser dueño de nada. Incluye poemas como «Mi vieja todavía no tiene casa», que abordan ese deseo materno de tener un techo propio.
En otro pasaje, el autor describe una conversación con su madre sobre el pasado. Ella le contó que, en un momento de hartazgo, tomó un revólver y disparó contra su pareja sin acertarle. «‘¡Te voy a matar, sorete!’, le grité», recordó ella. Lezcano afirma que esa charla lo llevó a escribir un poema titulado «Voy a tratar de ser preciso», incluido en «23 patadas en la cabeza».
El libro también aborda el instante en que su madre decidió separarse. «Con ese recuerdo tan importante de nuestras vidas, escribí, muchísimos años después, un poema… Ese poema me permitió comprender que, a veces, para escribir un poema solo hace falta retratar un momento de la realidad», concluye Lezcano.
