Un estudio publicado en Frontiers in Veterinary Science sugiere que la longitud de la zancada de las patas delanteras de los perros mayores podría estar asociada con el deterioro cognitivo canino.
LUNES, 29 DE JUNIO DE 2026 (HealthDay News) — La forma en que un perro envejecido camina podría ser un indicador temprano de demencia canina, según un estudio publicado el 24 de junio en la revista Frontiers in Veterinary Science.
Investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte en Raleigh analizaron a 88 perros mayores inscritos en un estudio sobre el envejecimiento cerebral canino. Los animales ingresaron al estudio tras alcanzar el 75% de la esperanza de vida para su tamaño y raza, lo que corresponde a unos 13 años en promedio.
Los perros fueron sometidos a pruebas físicas y neurológicas, y sus dueños completaron cuestionarios para evaluar su salud cerebral mediante la Escala de Demencia Canina (CADES). También se registraron evaluaciones de la velocidad y la longitud de la zancada mientras los perros caminaban a su propio ritmo por un pasillo de 16 pies con la correa floja.
Los resultados mostraron que la longitud relativa de la zancada de las patas delanteras tendía a disminuir a lo largo de las visitas, y esa reducción se relacionó con puntuaciones más altas de demencia. En promedio, un aumento de 10 puntos en la escala CADES se tradujo en una reducción de aproximadamente un 1% en la longitud relativa de la zancada de las patas delanteras. En cambio, la zancada de las patas traseras no cambió significativamente con el tiempo.
“Aquí mostramos que la longitud de la zancada de la pata delantera que dan los perros disminuye con la edad, pero aún más importante, disminuye con un deterioro cognitivo”, afirmó la Dra. Natasha Olby, profesora de neurología veterinaria y neurocirugía en la Universidad Estatal de Carolina del Norte y autora principal del estudio. “De hecho, descubrimos que el efecto del deterioro cognitivo es mayor que el efecto de la edad en sí misma”, agregó en un comunicado de prensa.
Según los investigadores, esto es similar a lo que ocurre en humanos, donde algunas personas mayores comienzan a caminar más despacio y con pasos más cortos y desiguales años antes de mostrar pérdida de memoria.
Olby señaló que es llamativo que el deterioro cognitivo afecte de forma diferente a las patas delanteras y traseras. “En los perros, las patas traseras son importantes para avanzar, mientras que las patas delanteras también cambian de dirección e inician el frenado. La corteza cerebral integra más información sensorial en los circuitos neuronales, lo que produce pasos en las patas delanteras, por lo que la pérdida de la integración sensorimotora de alto nivel les afecta de forma diferente”, explicó.
Además, la zancada de las patas delanteras también disminuyó con puntuaciones más altas en el índice de dolor. “Si los dueños notan que la zancada delantera de la pata de su perro se está acortando, deberían acudir al veterinario, ya que existen posibles causas alternativas como dolor artrítico o problemas de cuello que pueden tratarse”, sostuvo Olby. “Si se diagnostica un deterioro cognitivo, también existen varias intervenciones en el estilo de vida que se pueden hacer, incluso si actualmente no existe cura”.
El American Kennel Club ofrece más información sobre la demencia canina.
