El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, fue proclamado candidato por el partido Nuevas Ideas para las elecciones de febrero próximo, luego de que una reforma constitucional eliminara los límites a la reelección indefinida.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, fue designado como candidato para buscar un tercer mandato en las elecciones de febrero próximo, tras una reforma constitucional que permite la reelección indefinida en el país. Así lo informó el partido gobernante Nuevas Ideas, que lo proclamó como ganador de sus elecciones internas realizadas el domingo 13 de julio.
Bukele, en el poder desde 2019, participó como único postulante en las internas del partido. En un mensaje en redes sociales, Nuevas Ideas afirmó: «Las Elecciones Internas 2026 han finalizado con éxito».
El mandatario, de 44 años, cuenta con un alto nivel de aprobación, vinculado a su política de seguridad que redujo los índices de criminalidad. Según declaró a la agencia AFP Julio Flores, de 40 años, dueño de un comercio en San Salvador: «Ha sido un cambio significativo, antes teníamos miedo. Vamos a apoyarlos los cinco, diez, 15 años que quiera permanecer. Es el único que puede darnos esta tranquilidad».
Bajo un estado de excepción vigente desde 2022, Bukele desmanteló a las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18. Organizaciones internacionales señalaron que esto ocurrió a costa de violaciones de derechos humanos y limitación de libertades.
El camino a la reelección quedó despejado en julio de 2025, cuando el Congreso, controlado por Nuevas Ideas, abolió el límite de dos mandatos consecutivos. La pequeña bancada opositora calificó la reforma como «muerte de la democracia». En 2024, la reelección de Bukele ya había sido cuestionada por estar prohibida constitucionalmente, aunque fue permitida por un fallo de jueces afines.
La reforma de 2025, aprobada con trámite exprés, también amplió el período presidencial de cinco a seis años y eliminó la segunda vuelta electoral. El actual período presidencial fue acortado dos años para sincronizar las elecciones presidenciales con las locales, por lo que finalizará en 2027.
El presidente se presentará en fórmula con su vicepresidente Félix Ulloa. En las internas, el partido también designó candidatos a diputados y alcaldías. El jefe legislativo, Ernesto Castro, afirmó: «El pueblo ha hecho de Nuevas Ideas el partido más grande en la historia de El Salvador».
Bukele rompió en 2019 con tres décadas de bipartidismo al obtener el 53% de los votos. Los partidos Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y Alianza Republicana Nacionalista (Arena) fueron prácticamente pulverizados en los comicios pasados y ahora buscan revivir.
El 1 de junio de 2026, Bukele cumplió su séptimo año de gobierno con una aprobación del 87,8% según una encuesta del Instituto de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. El principal logro atribuido es la reducción de la seguridad. En 2015, El Salvador registró 6656 asesinatos y una tasa de homicidios de 106 por cada 100.000 habitantes; en 2025 cerró con 82 homicidios.
Críticos acusan a Bukele de autócrata por controlar el Congreso, la justicia, la fiscalía y otras instituciones. Su modelo de seguridad ha llamado la atención de gobiernos de derecha en el continente. En 2025, su imagen internacional se vio afectada por mantener incomunicados durante cuatro meses a 252 venezolanos deportados en la megacárcel construida para pandilleros, quienes denunciaron torturas y abusos. También detuvo a defensores de derechos humanos, como la abogada Ruth López. Grupos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch sostienen que Bukele usa el régimen de excepción para silenciar a críticos.
