Dos hijos de un primo fallecido de la ensayista se presentaron ante el juez Fernando Cesari para reclamar su parte de la herencia. La causa se encuentra paralizada por la falta de respuesta de otros herederos.
La herencia de la ensayista Beatriz Sarlo, fallecida el 17 de diciembre de 2024, continúa sin resolverse y sumó un nuevo capítulo. Gustavo Daniel y Jorge Daniel Sarlo Sabajanes, hijos del fallecido primo de la escritora, se presentaron formalmente ante el juez Fernando Cesari y reclaman la “hijuela”, es decir, la porción de la herencia que le habría correspondido a su padre, Álvaro Edmundo, quien murió en mayo último.
Según consta en el expediente, estos dos nuevos aspirantes se suman a una lista de reclamantes que ya incluía a otros familiares. La causa se encuentra paralizada porque los herederos de Ernestina Susana del Río, otra prima fallecida en octubre de 2025, no respondieron a las intimaciones judiciales. Del Río dejó cinco sobrinos que están en condiciones legales de reclamar. También hay tres primos segundos, Diego, Dalmacio y Martín Ghersi, que han presentado sus solicitudes.
Previamente, el conflicto se centraba en un testamento manuscrito en el que Sarlo dejaba su departamento de la calle Hidalgo, en el barrio de Caballito, al encargado del edificio, Melanio Alberto Meza López, con la condición de que cuidara a su gata Niní. Tras la muerte de la escritora, Meza López se presentó en Tribunales con el documento. Sin embargo, Alberto Sato, arquitecto con quien Sarlo se casó legalmente en 1966 y de quien se separó una década después sin tramitar el divorcio, también reclama sus derechos como heredero universal.
La herencia de Beatriz Sarlo incluye una cuenta bancaria en dólares que se alimenta semestralmente con los pagos de copyright de su obra, los derechos intelectuales a futuro y dos departamentos en la Ciudad de Buenos Aires.
