Los bonos soberanos argentinos volvieron a captar la atención tras jornadas de volatilidad, con el riesgo país retrocediendo desde los 533 puntos hacia los 500. Expertos consultados por +Perfil debaten si la caída reciente es una señal de salida o una oportunidad de ingreso.
Los bonos soberanos argentinos volvieron a quedar en el centro de la atención después de varias jornadas de fuerte volatilidad, mientras el riesgo país retrocedió desde los 533 puntos y volvió a acercarse a los 500. En +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Fernando Meaños planteó si la caída reciente de los títulos representa una señal para salir o una oportunidad para ingresar al mercado.
Para Alejandro Bianchi, CEO de Asesor de Inversiones, la decisión depende fundamentalmente de la expectativa que tenga cada inversor sobre el futuro político. “Cuando se habla de inversiones muchas veces hay que pensar con cabeza empresaria”, sostuvo, y recordó que invertir supone también “tomar riesgos controlados”.
Bonos largos para quienes esperan continuidad
Bianchi señaló que quienes confíen en la continuidad del actual programa económico pueden encontrar mayores oportunidades en títulos de mayor duración, como el E38 y el L35. “Si vos creés que va a haber continuidad este Gobierno, hoy claramente te conviene pararte en la parte larga”, explicó.
La estrategia cambia para quienes anticipan un eventual cambio de rumbo, una modificación de la regla fiscal o una menor voluntad de pago. En ese escenario, mencionó bonos más cortos como L29 y L30, cuyos vencimientos permiten reducir la exposición a las decisiones de una futura administración.
“Hay todavía cierto apetito por el mercado”
Ezequiel Vega, analista especializado en mercados internacionales, sostuvo que los inversores todavía muestran interés por los activos locales. “Yo lo que veo es que hay todavía cierto apetito por el mercado”, afirmó al mencionar la recepción de emisiones como AO27, AO28 y AO29.
Vanesa Plaza, educadora financiera, agregó que rendimientos del 6% o 7% pueden parecer reducidos para un inversor argentino acostumbrado históricamente a tasas elevadas. Sin embargo, remarcó que esas rentabilidades deben compararse con las que actualmente ofrecen los bonos del Tesoro y otros activos considerados de menor riesgo.
El default y las dudas sobre un cambio político
Otro de los interrogantes fue si los precios actuales anticipan una posibilidad concreta de incumplimiento de la deuda. Vega fue categórico: “Para mí está descartado el tema de default”, aunque reconoció que existen interrogantes sobre un eventual canje o reperfilamiento si cambia el rumbo político.
La figura de Axel Kicillof apareció en ese análisis como uno de los factores que el mercado observa frente al próximo escenario electoral. Bianchi consideró que quien asuma en el futuro partirá de mejores condiciones económicas: “El próximo gobierno va a recibir una economía mucho más saneada de la que recibió este”.
Las elecciones empiezan a pesar en las inversiones
Miguel Ponce consideró que, mientras continúe el apoyo explícito del Fondo Monetario, también deberán observarse otras fuentes de incertidumbre. Entre ellas ubicó las elecciones argentinas, los comicios de Brasil y Estados Unidos y los posibles cambios en el contexto financiero internacional.
El comportamiento de los bonos queda así cada vez más ligado a las expectativas políticas. Quienes apuesten por la continuidad pueden asumir mayor duración, mientras que quienes teman un cambio de rumbo encuentran en los títulos cortos una forma de reducir la exposición electoral.
