El ministro de Exteriores de México, Roberto Velasco, sostendrá el miércoles su primera reunión presencial con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, desde que asumió el cargo en abril, con una agenda que incluye temas políticos, económicos, migratorios y de seguridad.
CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El ministro de Exteriores de México, Roberto Velasco, mantendrá el miércoles su primera reunión presencial con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, desde que asumió el cargo en abril. La agenda incluye asuntos políticos, económicos, migratorios y de seguridad.
“Sostendré diversas reuniones sobre temas prioritarios de la agenda bilateral, comenzando con mi homólogo”, dijo Velasco en redes sociales al dar a conocer su visita a Washington el martes por la noche.
No especificó cuáles serían esos temas. Los frentes abiertos del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum con la administración de Donald Trump incluyen acusaciones de vínculos entre políticos y cárteles, cuestiones comerciales en el contexto de la guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá, y deportaciones de mexicanos a terceros países en el marco de políticas antimigratorias.
En materia de seguridad, Washington impulsa operaciones conjuntas en países aliados, mientras Sheinbaum defiende la soberanía de su país.
En el ámbito político interno, el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, acusado de narcotráfico por Estados Unidos en abril, regresó a su puesto el viernes y lo dejó nuevamente al día siguiente. La presidenta criticó su regreso, y el partido oficialista designó a su sucesora. La fiscalía federal investiga presuntas irregularidades en la justicia del estado, que enfrenta violencia entre facciones del Cártel de Sinaloa.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, participó en una cumbre de la DEA en Argentina, donde el director Terrance Cole mencionó la corrupción de altos funcionarios mexicanos que colaboran con el crimen organizado.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, se encontraba en Washington para abordar cuestiones comerciales, con el objetivo de reducir aranceles estadounidenses sobre sectores como el acero, el aluminio y la industria automotriz. El gobierno no ha informado sobre los resultados de esas conversaciones.
