La cantidad de complejos termales supera los 40 en el país. Los datos oficiales indican que las visitas a hoteles termales de Río Hondo se duplicaron en la última década y que Entre Ríos recibió más de 2,5 millones de visitantes en 2023.
El turismo termal en Argentina registra un crecimiento sostenido, según datos de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación. En el país existen más de 40 complejos termales distribuidos en distintas provincias, con infraestructura variable. En los últimos años se ampliaron y renovaron parques y hoteles termales, y se inauguraron nuevos emprendimientos, como el complejo Termas de Tapalqué, en la provincia de Buenos Aires, abierto en 2023, y el Centro de Rehabilitación Termal de Loncopué, en Neuquén, que reabrió en abril de 2026 con orientación a la kinesiología y la fisioterapia.
La Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación afirmó: “El turismo termal presenta un crecimiento sostenido a partir de la ampliación y jerarquización de su infraestructura, la diversa oferta de actividades y el creciente interés de personas que desean mejorar su bienestar en un entorno natural y de relajación”.
Según datos de Turismo de la Nación, en la última década se duplicó la cantidad de visitas a los hoteles termales de Las Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero. En los complejos de Entre Ríos, el crecimiento fue del 110%. Entre Ríos cuenta con 16 centros termales en 13 ciudades y recibió más de 2,5 millones de visitantes en 2023. En Santiago del Estero, más de 170.000 personas se alojaron en hoteles termales durante ese año.
Las aguas termales se clasifican según su temperatura: hipotermales (20 a 35 grados), mesotermales (35 a 45 grados) e hipertermales (más de 45 grados). También se diferencian por su composición mineral predominante, como aguas sulfurosas, cloruradas, bicarbonatadas o ferruginosas.
En el hotel Los Pinos, en Río Hondo, las aguas promedian los 42 grados y en las piscinas varían entre 39 y 44 grados. Durval Chaud, médico responsable del equipo de salud del hotel, declaró: “Los beneficios de estas aguas son sobre todo de relajación, y el sistema más beneficiado es el osteoarticular”. También mencionó efectos en el sistema cutáneo, cardiovascular y muscular. Chaud señaló que “la flotación también juega un papel importante. Al disminuir la presión sobre las articulaciones, el cuerpo puede moverse con mayor facilidad en el agua, y el calor favorece la relajación muscular y tendinosa”. Recomendó reposo de unos 30 minutos después del baño termal.
En el centro termal de Copahue, Neuquén, se utilizan barro, algas y vapor. La inhalación de vapor se asocia con beneficios para el sistema respiratorio.
El perfil de los visitantes incluye tanto a personas que realizan tratamientos de rehabilitación como a quienes buscan descanso. El turismo termal no se limita a una franja etaria específica.
