Los diputados españoles rechazaron este miércoles los dos decretos sobre vivienda impulsados por el gobierno de Pedro Sánchez. El Ejecutivo analiza adelantar las elecciones parlamentarias, previstas para 2027. Miles de manifestantes siguieron la votación desde el exterior del Congreso.
Los diputados españoles rechazaron este miércoles los dos decretos sobre vivienda impulsados por el gobierno de Pedro Sánchez, según informaron medios locales. El Ejecutivo analiza adelantar las elecciones parlamentarias, previstas inicialmente para 2027.
Según los registros de la votación, 178 diputados votaron en contra y 172 a favor de la primera iniciativa oficial, que había sido aprobada el martes por el gobierno socialista para hacer frente a la crisis de vivienda. El segundo decreto fue rechazado minutos después con 184 votos en contra y 166 a favor.
En una cámara fragmentada, donde el gobierno de centroizquierda no tiene mayoría, tampoco incidió la intervención de Sánchez, quien minutos antes de la votación pidió a los diputados que fueran «valientes». «Les pido que estén a la altura de lo que la ciudadanía nos está pidiendo», señaló.
Miles de manifestantes que se concentraban desde hace más de una semana en la Puerta del Sol siguieron la sesión desde el exterior del Congreso. «Esto no puede seguir así», aseguró a Miél Díaz, un docente de 23 años que acudió a la protesta. «La mayoría de la gente de este país o tiene un problema con la vivienda o conoce a alguien que lo tiene», agregó el joven, quien dijo que no puede independizarse por los altos precios del alquiler.
No muy lejos, Teresa Morollón, de 46 años, afirmó sentirse «defraudada» con el resultado de la votación. «Entendemos que la aritmética en el Congreso está complicadísima, pero hay que hacer unas políticas valientes e inclusivas para toda la gente», agregó.
Ante las protestas y las demandas de socios como Sumar, el gobierno de Sánchez había optado por la aprobación de un paquete de decretos ley que incluían frenar desalojos, penalizar fiscalmente la vivienda vacía y endurecer las condiciones a los pisos turísticos.
Al gobernar en minoría, los decretos enfrentaban un pronóstico complejo en el Congreso de los Diputados, donde bloques de la derecha (PP y Vox) y socios estratégicos anticiparon su rechazo por considerar que intervienen y afectan el mercado. Los independentistas catalanes de Junts también rechazaron los decretos.
La crisis también generó tensiones con administraciones territoriales y locales, como la Comunidad de Madrid, que utilizaron los márgenes competenciales para confrontar con las políticas de vivienda del gobierno nacional.
Tras la caída de los decretos, la oposición incrementó sus llamados para que Sánchez adelante la convocatoria de elecciones legislativas. «Si el presidente necesitaba un relato para convocar elecciones y así intentar tapar la corrupción que aún no conocemos, adelante. ¿Cree que tiene la coartada? Que ponga fecha. Disuelva las Cortes. Convoque a elecciones. Que hablen los españoles», afirmó el presidente del Partido Popular y líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.
Medios españoles, citando fuentes del gobierno, señalaron que Sánchez evalúa con su equipo si le resulta conveniente adelantar los comicios. «He conversado con él y mi discreción va a ser absoluta sobre esta cuestión», afirmó la vicepresidenta del gobierno español, Yolanda Díaz, eludiendo el tema. Según trascendió, la mayoría de los dirigentes aliados de Sánchez reclaman llamar a elecciones como salida política.
