Estudiantes, docentes, no docentes y rectores marcharon al Congreso para exigir el cumplimiento de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario. La jornada incluyó incidentes con gases lacrimógenos e hidrantes y coincidió con una sesión especial de Diputados que no alcanzó quórum.
La quinta Marcha Federal Universitaria desde la asunción de Javier Milei se realizó esta semana con una concentración frente al Congreso de la Nación. Participaron estudiantes, docentes, no docentes y rectores, con el respaldo de la CGT, las dos CTA y un paro de ATE. Hubo réplicas en Córdoba, Rosario y otras ciudades del interior. La consigna fue «Educación, soberanía y democracia» y el reclamo central consistió en que el Gobierno cumpla la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario.
La jornada coincidió con una sesión especial de Diputados que no alcanzó el quórum necesario para sesionar. La protesta, que comenzó como un reclamo presupuestario, derivó en incidentes con piedras, gases lacrimógenos e hidrantes alrededor del Palacio Legislativo. La ministra Alejandra Monteoliva se refirió a «los mismos agitadores violentos de siempre», mientras que la Casa Rosada identificó la marcha con una movida opositora. El Gobierno había anticipado que descontaría el día a los estatales que adhirieran al paro.
Los recursos universitarios del primer semestre cayeron un 40,5% real frente a 2023, mientras que los salarios docentes perdieron un 34,2% desde noviembre de ese año, según datos del Indec y la Secretaría de Educación. Más del 90% del presupuesto universitario se destina a salarios, en un sistema que emplea a unas 220.000 personas entre docentes, no docentes y autoridades. En ciencia, investigadores y becarios del Conicet acumulan una pérdida real del 40,5%, y el presupuesto de la Secretaría de Educación se contrajo un 44,9% entre 2023 y 2026.
El Congreso sancionó la ley de Financiamiento Universitario e insistió frente al veto del Presidente. El Ejecutivo la promulgó con el Decreto 759/2025, que la dejaba en suspenso. En abril recurrió a la Corte para frenarla, con el argumento de que rompería el superávit. En junio, la Corte dejó firme la cautelar sobre la recomposición salarial y las becas. El 6 de octubre, el juez Martín Cormick declaró inconstitucional el decreto por funcionar como un veto no previsto en la Constitución. El Gobierno apeló y la disputa promete volver a la Corte.
En el ámbito internacional, desde mediados de septiembre Francia vive una serie de protestas que comenzó en los liceos y se extendió a las universidades. El 6 de octubre, las calles de París recibieron a 450.000 manifestantes, según cifras difundidas. Los reclamos incluyen profesores que faltan, comisiones con más de 35 alumnos, edificios deteriorados y aulas que llegaron a los 40 grados durante las olas de calor del verano europeo. El movimiento se extendió a Bélgica, Albania y Grecia, y el martes Greta Thunberg acompañó a los estudiantes en Saint-Denis.
