Mientras el instituto afirma que está normalizando los pagos y que la deuda es «corriente», farmacias y el defensor de la Tercera Edad advierten sobre demoras críticas en tratamientos oncológicos y falta de insumos.
El PAMI inició el pago de algunas deudas con farmacias y prestadores, aunque persisten reclamos por demoras en la entrega de medicamentos oncológicos y otros insumos esenciales. Según fuentes del sector farmacéutico consultadas, la deuda con un grupo de 3.000 farmacias ascendía hasta mediados de semana a aproximadamente $56.000 millones.
«En estos días pagaron algo de ambulatorios, pero sigue la deuda en oncológicos y pañales», afirmaron las fuentes, quienes pidieron mantener el anonimato. Aclararon que los montos varían diariamente por nuevos pagos y acumulación de deuda.
Eugenio Semino, defensor de la Tercera Edad, expresó su preocupación: «La medicación oncológica tarda en conseguirse. Hay tratamientos que se tienen que interrumpir o que no se pueden iniciar». También señaló problemas en la provisión de insumos para cirugías y la falta de camas en clínicas, vinculándolo a atrasos en los pagos a prestadores.
Desde el PAMI, ante consultas específicas sobre la provisión de medicamentos oncológicos y la disponibilidad de datos presupuestarios para 2026, no se brindó una respuesta detallada. El instituto compartió un comunicado general en el que afirmó: «PAMI ya empezó a normalizar los pagos y en los próximos días se regularizará el reclamo pendiente. Lo que queda por regularizar es, en su mayoría, deuda corriente de pocas semanas, propia del funcionamiento habitual».
El comunicado oficial también negó una crisis estructural y atribuyó el reciente paro de médicos prestadores a una «adhesión limitada» y a «posicionamientos políticos».
En paralelo, esta semana también se conoció una reformulación del Plan Remediar, el programa que desde 2002 distribuye medicamentos esenciales en centros de salud públicos. Desde el Ministerio de Salud afirmaron que el plan no se elimina, sino que se modifica con un nuevo enfoque centrado en «patologías crónicas de alta prevalencia en la población». No se especificó qué medicamentos dejarán de ser distribuidos.
