El Gobierno restringe el acceso biométrico a periodistas en la Casa Rosada tras una denuncia por espionaje, mientras Dante Gebel explora una posible candidatura presidencial.
Si le hubieran pedido a Dante Gebel una opinión sobre la prohibición del acceso de periodistas acreditados en la Casa Rosada, habría dicho que será la historia la encargada de juzgarlo. El showman, que afirma no poder abrir un juicio de valor sobre ningún gobierno desde 1983, ha estado dando respuestas similares en sus recientes apariciones mediáticas. Gebel, quien se define como periodista, productor de espectáculos, showman y predicador (en ese orden), protagoniza una excursión mediática con intención de instalar una candidatura presidencial. Pregona valores morales sin definiciones concretas, aunque asegura tener su primer equipo de trabajo formado.
En paralelo, el Gobierno nacional restringió el acceso biométrico a periodistas acreditados en la Casa Rosada. La decisión fue comunicada por el subsecretario Javier Lanari en la red social X, quien explicó que se trata de una medida preventiva para garantizar la seguridad nacional. La restricción surge tras una denuncia de la Casa Militar contra dos periodistas y directivos de TN por presunto espionaje, luego de que difundieran un informe grabado con lentes inteligentes con cámara oculta. Mientras algunos medios justifican la denuncia, otros advierten sobre una posible naturalización de la persecución a la prensa.
Ese mismo jueves, el presidente Javier Milei recibió en su despacho a Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir, empresa de análisis de datos e inteligencia artificial. Palantir difundió recientemente un decálogo basado en el libro ‘La República Tecnológica’, que critica a la élite de Silicon Valley y reivindica las creencias religiosas y el servicio militar. La reunión refuerza la alianza del Gobierno con sectores tecnológicos y de seguridad.
