A los 91 años, la bailarina que marcó una época junto a Juan Carlos Copes falleció este domingo. Su legado en el tango es imborrable.
Este domingo se conoció la noticia del fallecimiento de María Nieves, una de las figuras más destacadas de la historia del tango. Nacida en el barrio porteño de Saavedra, comenzó a bailar de joven y a los 15 años conoció a Juan Carlos Copes, con quien formó una de las parejas de baile más emblemáticas del género.
Juntos llevaron el tango a los escenarios más importantes del mundo, desde el Teatro Nacional hasta el espectáculo internacional «Tango Argentino», de Claudio Segovia y Héctor Orezzoli. Su estilo, marcado por la destreza, la gracia y una conexión única, dejó una huella imborrable en la cultura argentina.
Tras la separación artística de Copes, Nieves continuó bailando con jóvenes campeones mundiales y mantuvo viva su pasión. «Yo soy tango», solía decir. Su partida ocurre dos años después de la muerte de Copes, cerrando un capítulo dorado del baile rioplatense.
