La Policía Nacional liberó a once mujeres y una menor de 15 años en tres operativos contra la trata de personas en Madrid, con once detenidos y cinco prostíbulos clausurados.
Madrid, 25 may (EFE).- La Policía Nacional ha liberado a once mujeres explotadas sexualmente y a una menor que era obligada a atender las llamadas de los clientes en tres operaciones contra la trata en Madrid que se han saldado con la detención de once personas y la clausura de cinco prostíbulos.
Según ha informado este lunes la Policía Nacional, las dos organizaciones criminales desarticuladas coaccionaban a las mujeres con métodos relacionados con religiones oscuras, vigilándolas con cámaras, imponiéndoles multas de 10.000 euros o captándolas en páginas webs eróticas.
La primera de las operaciones comenzó el pasado octubre tras la denuncia de una de las víctimas, que relató a los agentes cómo fue traída desde su país por una organización que le obligaba a ejercer la prostitución en un apartamento de la calle Elfo en Ciudad Lineal (Madrid) bajo estrictas normas y un control permanente.
Avanzada la investigación, la Policía descubrió que esta mafia captaba a las mujeres en su país de origen por medio de personas de su confianza y una vez en España tenían prohibido abandonar el prostíbulo, donde eran vigiladas y les hablaban a través de las cámaras para evitar que se durmieran.
Además, las víctimas eran presionadas mediante religiones relacionadas con la santería y el culto a la Santa Muerte y eran obligadas a consumir estupefacientes y a tener sexo sin protección, por lo que varias contrajeron enfermedades sexuales con tratamientos médicos de por vida.
El pasado mes de abril se realizó una entrada y registro en la que fueron liberadas tres mujeres de origen paraguayo y una menor de 15 años que era explotada para gestionar las citas a través de cuatro teléfonos con los que atendía hasta 100 llamadas diarias.
Por su parte, en la céntrica calle Leganitos se desmanteló otro prostíbulo que captaba a las mujeres en sus países ofreciendo trabajos bien remunerados, pero a condición de contraer una deuda de 10.000 euros por el traslado, que debían devolver a cambio de servicios sexuales durante los siete días de la semana.
Varias de estas mujeres fueron forzadas a tomar píldoras abortivas tras haber quedado embarazadas, ya que no podían negarse a ninguna práctica, incluyendo el sexo sin preservativo. Si no trabajaban por estar enfermas, la deuda se iba incrementando.
En esta operación fueron detenidos los dos máximos responsables, que ya han ingresado en prisión, y se liberó a cuatro mujeres de origen venezolano.
Por último, la denuncia de una víctima puso en alerta a los agentes sobre la existencia de una red de tres prostíbulos ubicados en la calle Canillas y la calle Escalinata de Guadarrama en los que, tras obtener imágenes sexuales de las mujeres, se las obligaba a ejercer la prostitución bajo amenaza de difundirlas.
El único detenido contactaba con las víctimas a través de páginas web eróticas y conseguía coaccionarlas para que prestaran servicios sexuales durante doce horas al día, parando sólo durante la noche para no alertar a los vecinos.
En este caso, los clientes accedían a los pisos con un código numérico y contaban con bonos promocionales que podían hacer valer para recibir los servicios sin límite de tiempo. Cuatro mujeres, procedentes de España, Marruecos y Colombia fueron liberadas.
En total se han desarticulado dos organizaciones criminales, ya que en la tercera operación el responsable era una única persona, y detenido a once personas como presuntos autores de delitos de trata de seres humanos, blanqueo de capitales y organización criminal.
La Policía Nacional cuenta con la línea telefónica 900105090 y el correo [email protected] para facilitar la colaboración ciudadana en casos en los que se sospeche de que alguna persona es víctima de trata. EFE
