La Policía de Barcelona investiga a Francisco Rodríguez, quien se presenta como el «mayor quiromántico vivo del mundo», por presunta estafa, publicidad engañosa, intrusismo profesional y posible vulneración de la privacidad, tras una denuncia de sus alumnos por la promesa de certificados oficiales que no existen.
La Policía de Barcelona ha abierto una investigación contra Francisco Rodríguez, conocido como el “mayor quiromántico vivo del mundo”, tras ser denunciado en abril por estafa, publicidad engañosa, intrusismo profesional y posible vulneración de la privacidad.
Una denuncia interpuesta por sus alumnos al no existir el certificado oficial del curso que imparte el acusado. El caso comenzó cuando un grupo de estudiantes de sus cursos encargó un informe a la agencia Cástor & Pólux Consulting, según informó El Confidencial.
Rodríguez lleva décadas construyendo una imagen de autoridad en el mundo de la quiromancia. Mexicano de nacimiento y afincado en España desde hace más de 40 años, acumula en su currículum 9 libros publicados, más de 40.000 lecturas de manos y la fundación de Mundo Quiromancia, una plataforma especializada con más de 30 millones de visitas. En 2024 protagonizó la contraportada de La Vanguardia, donde se presentaba como “quiromántico y doctor en Filosofía”, además de “sociólogo, filósofo y psicólogo”.
Entre sus credenciales figuran supuestos vínculos con el deporte de élite. Afirmó haber trabajado para el FC Barcelona “en época de Sandro Rosell” y haber leído la mano a figuras como Xavi Hernández, Pau Gasol o Usain Bolt. De Bolt declaró que tenía “colosal energía vital y voluntad”. A Gasol le diagnosticó “una doble línea del corazón”.
El informe encargado por sus alumnos sostiene que Rodríguez “se presenta como un gurú carismático atribuyéndose credenciales de prestigio para ganar la confianza de sus clientes” y utilizó las lecturas de Hernández y Gasol “como vehículo para validar sus teorías sobre la independencia afectiva”. Una mención que, según los investigadores, “carece de contraste científico y busca únicamente la transferencia de autoridad”.
El informe también cuestiona que se haya presentado en podcasts y entrevistas como “psicólogo del FC Barcelona”, cuando no consta colegiación activa como psicólogo en los registros oficiales de España.
El núcleo de la denuncia está en su curso online. Unas 700 personas pagaron 400 euros de matrícula para acceder al Programa Profesional de Quiromancia y Marketing, lo que habría generado unos 280.000 euros solo en concepto de matrículas. A cambio, se les prometía un “certificado oficial” y, según transcripciones de audios del equipo de ventas recogidas en la investigación, también importantes ingresos económicos y acceso a una bolsa de empleo para graduados.
El informe señala que ese certificado no existe: “La quiromancia no es una enseñanza reglada ni reconocida oficialmente en España ni en Andorra. No existe ningún título oficial expedido o reconocido por el Ministerio de Educación en esta materia”. Los alumnos recibían “un automatismo digital generado por una plataforma al completar las visualizaciones”, sin homologación oficial ni control de calidad externo.
“El perjuicio económico es evidente y el moral también”, concluye el dossier. “Las víctimas alteraron sus planes de vida confiando en estas promesas”.
Varios alumnos relataron que, una vez dentro del curso, se les presionaba para adquirir servicios adicionales: packs de marketing en redes sociales, mentorías personalizadas y formaciones complementarias. La fórmula era siempre la misma: si algo no funcionaba, la solución pasaba por invertir más dinero.
La lectura de manos individual tampoco se salvó de quejas. Clientes que pagaron 60 euros por el servicio denuncian que nadie les atendió. Cuando sí lo hicieron, quien estaba al otro lado no era Rodríguez. “La oferta comercial sugiere que las lecturas son realizadas por el maestro o expertos cualificados”, señala el informe. “Sin embargo, una vez realizado el pago, el servicio es derivado a terceros sin la cualificación prometida”.
