El entrenador de la selección uruguaya respondió a las consultas sobre su comportamiento durante la conferencia de prensa posterior al partido.
El entrenador de la selección uruguaya, Marcelo Bielsa, se refirió a su actitud durante la foto oficial de la FIFA tras el empate 1-1 entre Uruguay y Arabia Saudita, disputado el jueves. En la conferencia de prensa posterior al partido, Bielsa fue consultado por haber evitado la mirada a la cámara en la fotografía y por no mirar a los ojos a los cronistas durante las preguntas.
“No soy un modelo. No tengo que dar ninguna explicación”, declaró Bielsa. Luego, solicitó al traductor un espacio para profundizar su descargo. “Estaba enfrentando a los fotógrafos y esa fue la foto que obtuvieron de mí. No tengo por qué explicar por qué no miro a los interlocutores. Creo que hay un límite de lo que hay que explicar. Si usa lentes, porque usa lentes. Si mira para arriba o para abajo… ¿Tanto hay que explicar? Se buscan explicaciones en situaciones… en cosas que no la merecen. No hay nada de malo. No tenemos obligación de actuar como modelos para respetar pretensiones que no tienen fundamentos. No hice nada malo”, afirmó.
En cuanto al análisis del partido, Bielsa ofreció una mirada autocrítica. “Que no hayamos ganado, en el caso del partido de hoy, me parece que, sin desmerecer las cualidades de nuestros rivales, está más ligado con que no conseguimos la versión de la que somos capaces. Ahí está la diferencia. Hay un camino fácil para decir: ‘sí, merecimos ganar. En el segundo tiempo erramos diez goles’. Pero en el primero concedimos 45 minutos para hacer lo mismo. Los partidos se analizan completos”, sostuvo.
El técnico también criticó el rendimiento del equipo en la primera mitad. “Estuvo apagado, sin dinámica, sin presión, sin provocar errores y sin profundidad. Se fue dando que no establecíamos diferencia y el rival creyó que podía y finalmente pudo”, señaló. Además, advirtió sobre las desatenciones en el juego aéreo: “Cuando un equipo que presuntamente tiene que marcar diferencias no lo consigue, ni en el dominio o en la peligrosidad del trámite, el equipo más débil termina atreviéndose. Finalmente fueron tres situaciones de pelota detenida, que por supuesto son parte importantísima del juego, y no las resolvimos bien”, concluyó.
