El psicólogo y divulgador cuestionó la idea de dormir ocho horas seguidas como regla universal y señaló que el 80% de los casos de insomnio tienen origen psicológico.
El insomnio es un trastorno del sueño que afecta a una gran parte de la población. El psicólogo y divulgador Rafael Santandreu afirmó que alrededor del 80% de los casos de insomnio tienen un origen psicológico, vinculados a factores como el estrés, la ansiedad o la gestión de las preocupaciones diarias. Además, cuestionó la idea de que dormir ocho horas seguidas sea una regla universal.
En diálogo con el medio español El Periódico, Santandreu declaró: “Hay muchos tipos de insomnio. Algunos están relacionados con problemas físicos del paciente, pero es el menor número de casos”. Y agregó: “La inmensa mayoría, más del 80%, tienen motivaciones mentales, es decir, psicológicas, y por tanto se pueden resolver por uno mismo trabajando desde la mente, sin necesidad de acudir a fármacos ni otras técnicas más complicadas”.
En relación a los consejos para combatir el insomnio, el especialista remarcó la importancia de no centrarse en la hora ni en las consecuencias del cansancio. En ese sentido, expresó: “Debes olvidarte de la hora que es y de si mañana vas a estar más o menos cansado. Si lo haces bien, te relajarás y acabarás durmiéndote. Si te emparanoias, estás perdido”.
También destacó el rol del miedo a no dormir como uno de los principales factores que sostienen el problema. Según explicó, para vencer a un miedo, el mejor método es enfrentarse a él. “Hoy por hoy, el mayor aliado del insomnio es, precisamente, el miedo a no dormir. Si te expones a ese pánico, te darás cuenta de que está solo en tu mente y a continuación desaparecerá”, afirmó.
Por último, se refirió a los hábitos de sueño y a la idea de dormir ocho horas seguidas. Sostuvo: “Sí, a mucha gente le ocurre… hay quien se acostumbra a tener un sueño muy ligero, del que se despierta con frecuencia, y al final se queda con esa pauta”. Y añadió una recomendación práctica: “Puedes lograrlo con una técnica muy sencilla: acuéstate bastante tarde de lo habitual durante un tiempo. Por ejemplo, a las dos de la madrugada… Luego, ve adelantando poco a poco la hora de acostarte”.
“Debemos tener algo presente: en realidad, lo importante no es lo que nos pasa, sino cómo nos contamos lo que nos pasa. Aprender a dominar las preocupaciones y que ellas no te dominen es la lección más importante que puede adquirir una persona en su vida”, sentenció el especialista.
